El Comercio

Veinticuatro armadores, los ecologistas y la Federación, en contra de la mejillonera

El Arenal de Morís en una imagen tomada este verano.
El Arenal de Morís en una imagen tomada este verano. / E. C.
  • Los consistorios de Caravia y Ribadesella también son contrarios. Todos reclaman un informe de impacto ambiental ordinario

El proyecto de instalar una planta de cría de mejillones en mar abierto, a dos kilómetros de la Punta Escalar (Caravia), suma detractores. Por el momento tres colectivos presentaron ya sus alegaciones en la Dirección General de Pesca ante esta iniciativa privada. Hoy se acaba el periodo de información pública, abierto el pasado 7 de diciembre, y la intención de los ayuntamientos de Caravia, cuyo pleno se posicionó contrario al proyecto por el impacto que pueda suponer para el turismo en sus playas, y Ribadesella es recurrir también la instalación de la mejillonera.

Los primeros en presentar alegaciones, el pasado 30 de diciembre, fueron los dirigentes de la Coordinadora Ecologista de Asturias. El martes lo hizo la Federación de Cofradías de Pescadores y, ayer, registraron sus alegatos 24 armadores de la zona oriental, pertenecientes a los puertos de Lastres, Ribadesella, Bustio y Llanes. Todos coincidieron en reivindicar al Principado un estudio de impacto ambiental ordinario, y no un proceso abreviado como el que se pretende llevar a cabo. Consideraron éste, un requisito imprescindible para ejecutar la instalación.

La Coordinadora Ecologista solicitó, tras formular seis sugerencias, que «se modifique el proyecto sometido a consulta, adecuándose a la obligada motivación prevista en la regulación procedimental». Apreciaron la existencia de «algunos problemas ambientales que se deberían haber estudiado con más detalle en este proyecto que pretende una ocupación de 34 hectáreas», también aluden a la calidad de las aguas que se verá afectada, a los residuos que generará la planta, a su impacto en el paisaje, a la necesidad «perceptiva» de realizar el trámite de aceptación social del proyecto, y a las garantías económicas del mismo haciendo así referencia a «una falta detallada de la viabilidad económica del proyecto» por lo que consideraron «preciso un detalle de las fuentes de financiación» porque, según expusieron, «si éstas son a partir de subvenciones europeas hay que ver las garantías de su devolución en caso de la falta de desarrollo del proyecto tal como se autoriza».

La Federación de Cofradías de Pescadores de Asturias, a través de su presidente, Dimas García, también mostró formalmente su rechazo al proyecto tras la oposición de los 18 patrones que la conforman. Al echar en falta el informe de evaluación de impacto ambiental ordinario, «dada la proximidad del proyecto con la red Natura y la reserva de la ría de Villaviciosa», según apuntaron, expusieron que «la Ley 21/2013 del 29 de diciembre exige una evaluación ambiental siempre y cuando afecte a la pesca y sea una ocupación pública marítimo-terrestre» y, en su opinión, el proyecto «solo incorpora un pequeño estudio de impacto ambiental que conforma una ley anterior, de 1994, de técnicas de piscifactorías».

Otra de las solicitudes que realizaron es un informe de Compatibilidad de Estrategia Marina que, según dijeron, «esta iniciativa no incluye». El presidente señaló también que en el proyecto de la empresa Mar Abierto «no se evalúa la afección de la planta a la pesca, ni a las rutas migratorias de especies pelágicas, no hay un estudio de composición y alteración del fondo, ni de corrientes, ni de acumulación de conchas ni de riesgo de fauna existente. Tampoco hay una caracterización de los hábitats de la zona, próxima a los caladeros de pesca y dicen que no es una industria intensiva». Por todas estas carencias, dejaron constancia de su «valoración negativa» a esta implantación.

Además, un colectivo de 24 armadores, patrones y pescadores de la comarca, con base en los puertos pesqueros del Oriente de Asturias, también manifestaron su «total rechazo» a esta concesión y a su ocupación de 34 hectáreas en mar abierto porque «no hay estudios preliminares y es una zona donde pescamos». En su alegación, mostraron su «malestar» por la falta de información sobre el proyecto que han recibido al «no tener voz ni voto en la Cofradía de Lastres».

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