El Comercio

«El incendio tiene un fin, no es obra de un pirómano descontrolado»

En la denominada cuesta de Purón el pueblo de Andrín tiene montes comunales susceptibles de aprovechamiento maderero, en lugares conocidos como Las Garmas, Roblequemado y el Respeñu. Y son varios los vecinos propietarios de fincas pobladas de eucaliptos que ayer eran pasto de las llamas. Uno de ellos, Rafael Sordo Turanzas, se percató del incendio a las ocho de la mañana y avisó al 112. Aunque no pudo acercarse al lugar, sospecha que su monte de una hectárea, ubicado en La Playona, habrá quedado calcinado. Se trata de un terreno plantado de eucaliptos con un valor maderable de 6.000 euros, aproximadamente.

Rafael Sordo, que en el año 2011 se dirigió por carta a la Consejería de Medio Rural, al Ayuntamiento de Llanes y al Seprona «alertando del peligro de incendios en la cuesta de Purón», sospechaba ayer que la quema «tiene un fin determinado, no fue obra de un pirómano descontrolado». Tras matizar que «no culpo a nadie en concreto, pero el incendiario tiene que ser del entorno», adelantaba la posibilidad de que el autor, o autores, del incendio podría ser «alguien del colectivo ganadero con el fin de que aflore la hierba y meter los animales a pastar».

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