Oleada de incendios en Llanes

El fuego avanzando por la Sierra del Cuera, detrás de San Roque del Acebal, durante la noche del martes al miércoles.
El fuego avanzando por la Sierra del Cuera, detrás de San Roque del Acebal, durante la noche del martes al miércoles. / NEL ACEBAL
  • Una decena de fuegos forestales se sucedieron ayer en diferentes puntos del concejo

  • Solo en Purón acabaron calcinadas 300 hectáreas y los bomberos actuaron también en San Roque, El Mazuco, Vidiago, La Pereda o La Galguera, entre otros lugares

Varios incendios afectaron durante la jornada de ayer al concejo de Llanes. Desde cualquier punto de la costa llanisca se podían contemplar intensas columnas de humo procedentes de la cuesta de Purón, que quedó totalmente calcinada, y de las primeras estribaciones de la sierra del Cuera. Las 300 hectáreas de la cuesta de Purón ardieron en su totalidad y las llamas no causaron más daños al actuar como cortafuegos la carretera que va hacia el pueblo. Según opinaban algunos vecinos, el origen de las llamas podría situarse en dos puntos: «En la parte alta de la sierra plana y en la carretera que va a Purón». A primeras horas de la tarde, el fuego cobraba especial intensidad en las inmediaciones del Picu Castiellu y la Riega de la Mesa, frente a las localidades de San Roque del Acebal, Soberrón y La Galguera. Otros focos, de menor intensidad, se hacían visibles frente a La Pereda, en Vidiago y en las crestas del valle Viango. También se declararon incendios en El Mazuco, La Borbolla, la Cuestas de Parres, Torrevega o Nueva, entre otros puntos. Hubo horas del día en el que los focos no paraban de sucederse. En la localidad cabraliega de Inguanzo también se contabilizó otro incendio y uno más en Cangas. En el conjunto de la región seguían activos 20 incendios forestales al cierre de este diario.

En Llanes las llamas afectaron a terrenos comunales, repletos de árgoma y pinos, y a fincas particulares, con plantaciones de eucalipto. El fuerte viento del nordeste, la elevada temperatura y la ausencia de lluvias de los últimos días contribuyeron a la rápida propagación de las llamas.

A primeras horas de la noche de ayer, los bomberos recibían aviso de la presencia de llamas en la parte alta del Cuera. Y los vecinos de Andrín y San Roque efectuaron llamadas al 112 al amanecer. El incendio en la cuesta de Purón pasó de largo por el caserío de Las Coradiellas, único lugar habitado en la zona, porque el domicilio de las familia ganadera que allí reside se encuentra rodeado por una pradería de casi diez hectáreas.

La cuesta de Purón se encuentra dividida en 14 parcelas para aprovechamiento ganadero y la extensión de cada una de ellas oscila entre 14 y 32 hectáreas. El escaso ganado vacuno que permanecía en la parte de los pastos no sufrió daños. Hacia las dos de la tarde se encontraba en la zona el todoterreno de una cooperativa forestal contra incendios y un helicóptero tuvo que desistir de intentar apagar las llamas ante las densas columnas de humo y la presencia de un tendido de cables de alta tensión.

En la cuesta de Purón casi no quedaba nada por quemar a primeras horas de la tarde, pero en esos momentos la voracidad de las llamas se había trasladado dos kilómetros, hacia la zona del Picu Castiellu. Varios lugareños de La Galguera comentaban que el fuego iba a tener «poco recorrido, hasta encontrarse con el terreno que ya quemó hace un mes». Aseguraban los vecinos que se trata de una zona «repleta de enormes árgomas, la mayoría auténticos árboles». Y los más viejos del lugar recordaban que «esto antes no pasaba porque cada año se hacían quemas controladas por parte de los ganaderos, pero dicen que ahora está prohibido».