Uno de los robots creados por los escolares de Colunga.
Uno de los robots creados por los escolares de Colunga. / E. C.

Robots 'made in' Colunga

  • Los escolares aprenden a construir y programar estas máquinas

  • La disciplina, que también se enseña en centros de Arriondas y Ribadesella, está presente en cerca de 180 colegios asturianos

Quirófanos que parecen sacados de una película de ciencia ficción, fábricas automatizadas, vehículos y teléfonos inteligentes, hogares domóticos e incluso juguetes con 'vida propia'. La tecnología ha invadido el mundo y los perfiles relacionados con la misma prometen ser los más demandados por el mercado laboral en un futuro próximo. Con esta idea en mente, el Ayuntamiento de Colunga y la dirección del colegio Braulio Vigón decidieron incluir este curso una novedosa actividad extraescolar que está conquistando a los alumnos: la robótica.

Más de una veintena de escolares de diferentes cursos de Primaria participan desde el pasado enero en las clases de dos horas que tienen lugar todos los miércoles por la tarde bajo la tutela de Enrique Alvargonzález y Saray de la Fuente. En las mismas, los pequeños aprenden tanto a construir robots con sus propias manos como a programarlos para que lleven a cabo las 'misiones' que les encomiendan. Así, y con apenas ocho o nueve años, estos colungueses ya hablan y manejan con soltura todo tipo de piezas, pequeños motores eléctricos e incluso sensores de visión, movimiento o ultrasonidos. «Me encantan estas clases, es genial poder fabricar nuestros propios juguetes y programarlos para que hagan lo que queremos», explicaba ayer Claudia, una de las pequeñas 'ingenieras', a EL COMERCIO.

La diversión es precisamente la clave en que se basa Robotix -la empresa que hace unos años puso en marcha esta actividad extraescolar, así como campamentos e incluso un campeonato de robótica que cada final de curso congrega a miles de niños en Gijón- para lograr que los chavales se interesen por que el ya es considerado por los expertos como «el lenguaje del futuro. Cada vez se demandan más trabajadores con conocimientos de robótica y programación y la tendencia es que vaya a más, por eso es interesante que los niños se familiaricen desde pequeños con este mundo», señaló Alvargonzález.

Con la vista puesta en el futuro tecnológico que se avecina, durante las clases de robótica los escolares también reciben nociones de diseño e impresión 3D y de programación de videojuegos. Además, al finalizar cada jornada, deben presentar ante sus profesores y compañeros al robot que han creado, así como su programación y las dificultades o problemas con los que se encontraron durante el proceso y la forma en que los resolvieron. «De esta forma conseguimos también que vayan perdiendo el miedo a hablar en público y que aprendan a presentar sus trabajos», indicó Saray de la Fuente.

3.200 alumnos

Además de los niños, también los padres están «encantados» con las clases de robótica, según señalaba el director del centro, Miguel Sariego. «Está siendo todo un éxito, creo que es la actividad extraescolar que más alumnos tiene y nuestra intención es seguir con ella en los próximos cursos», explicó. El colegio de Colunga se sumó este año al 'equipo' Robótix, al igual que otros centros escolares de la comarca, como los de Arriondas y Ribadesella, pero en toda Asturias son en torno a 180 los colegios donde se imparte la robótica, con más de 3.200 alumnos, y algunos, como el Río Piles de Gijón, incluso la han incluido como una asignatura más dentro de su currículo.