El Comercio

Los alcaldes ribereños, satisfechos con los controles de chiringuitos en el Sella

Agentes de la Policía Local de Cangas de Onís, miembros del Seprona e inspectores de Sanidad y Trabajo comprueban cómo el chiringuito  de Toraño tiene todos los papeles en regla, durante uno de los controles de la pasada Semana Santa.
Agentes de la Policía Local de Cangas de Onís, miembros del Seprona e inspectores de Sanidad y Trabajo comprueban cómo el chiringuito de Toraño tiene todos los papeles en regla, durante uno de los controles de la pasada Semana Santa. / NEL ACEBAL.
  • Advierten de que los operativos «van a continuar» y la regidora riosellana reclama «una mayor implicación por parte del Principado»

«Un éxito». Así se refería ayer el alcalde de Parres, Emilio García Longo, sobre el dispositivo puesto en marcha durante las pasadas vacaciones de Semana Santa para acabar con la presencia de chiringuitos ilegales en los márgenes del Sella. Un sentimiento que comparten, según manifestaron a EL COMERCIO, los regidores de Cangas de Onís y Ribadesella, José Manuel González Castro y Charo Fernández Román.

Durante los siete días en que estuvo operativa la vigilancia especial de la ribera del popular río solo se interpuso una denuncia, el primer día de su puesta en marcha, contra uno de estos puestos, ubicado en la localidad riosellana de Cuevas del Agua. Algo que para el regidor parragués es «muy positivo», pues, más allá de estar más que dispuestos a sancionar a incautar el material a aquellos que infrinjan la normativa vigente, la intención de las tres administraciones locales a la hora de coordinarse para hacer frente al problema siempre fue evitar la presencia de estos puestos ilegales. «No podemos permitir que se lleven a cabo este tipo de actividades, pero nuestra intención no es andar persiguiendo a nadie», insistió García Longo.

El alcalde de Parres se mostró asimismo enormenente «satisfecho» de que, por primera vez en muchos años, los chiringuitos ilegales «que venden bebida y comida sin ningún tipo de registro ni de control» no estuviesen presentes en las orillas del Sella durante los días centrales de la Semana Santa. No obstante, recalcó, «que nadie piense que esto fue algo aislado, sino un buen comienzo. Nuestra intención, y para ello contamos con la colaboración de la Guardia Civil, el Seprona y las inspecciones de Trabajo y Sanidad, es seguir realizando controles de cara al periodo estival. La clave para tener éxito en la erradicación de esta actividad está en la contundencia, la insistencia y la constancia», apostilló.

En términos similares se manifestaron su colega al frente del Consistorio de Cangas de Onís, González Castro, quien destacó «la coordinación de los tres ayuntamientos a la hora de organizar estos controles que pretenden evitar que proliferen estos negocios ilegales».

La regidora riosellana, por su parte, quiso también destacar la que considera que fue la parte negativa del dispositivo puesto en marcha esta Semana Santa y que, confía, «mejore de cara a futuras actuaciones». Y es que Fernández echó en falta «una mayor implicación por parte del Principado, que tiene competencias en materia de Turismo, Sanidad y Medio Ambiente. Ya que desde los ayuntamientos estamos trabajando para acabar con esto, debería prestar un mayor apoyo», indicó.

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