El Comercio

La última semana del Kaype

Aspecto que presentaba la ampliación del hotel Kaype ayer, una semana después de que comenzase su derribo definitivo.
Aspecto que presentaba la ampliación del hotel Kaype ayer, una semana después de que comenzase su derribo definitivo. / JUAN LLACA
  • La demolición de la parte ampliada del hotel ubicado en Barro avanza a pasos agigantados y podría finalizar en pocos días

Donde hace tan solo unos meses se levantaba una imponente mole de ladrillo que prometía ser un lujoso hotel a la orilla del Cantábrico, ahora solo queda un esqueleto vacío, marcado por una enorme 'herida' que día a día crece y lo reduce a escombros. La demolición de la ampliación del hotel Kaype, en la localidad llanisca de Barro, avanza a pasos agigantados, y si el tiempo lo permite y el ritmo se mantiene, todo parece indicar que la construcción, que se comenzó a levantar en 2013 con licencias que más tarde sería anuladas pro el juez, pronto será historia.

Se trata de uno de los derribos más importantes de la historia reciente del Principado y, según indicaban el pasado viernes fuentes de la empresa que lo está llevando a cabo, podría estar ejecutado a finales de la próxima semana. A partir de ese momento los operarios precisarán de otros quince días para llevar a cabo la separación de los restos de la estructura para su posterior tratamiento y, más adelante, se procederá a regenerar el terreno que ahora ocupa. La previsión de la compañía es que el proceso total pueda estar completado en julio.

En los trabajos se están empleando, principalmente, tres máquinas. La mayor se encarga de derruir partes del edificio mientras una pala de menor tamaño se encarga de retirar los escombros. La empresa cuenta también con una tercera, «parecida a un molino», que permite separar los materiales metálicos del hormigón y el resto de residuos que se generen durante los trabajos de demolición. Este sistema, según la compañía, permitirá reducir el volumen de camiones necesarios para transportar los residuos hasta una planta especializada para su tratamiento, generando una menor afección a la zona de protección de servidumbre de la Laguna El Llagú, situada en las inmediaciones.

Desde 2012

El «caso Kaype» dio inicio en diciembre de 2012 con la concesión de la primera licencia municipal, la de agrupación de fincas. Ya a principios de 2013, se emitió la de obras. La construcción comenzó a principios de ese año y poco después se presentaron las dos denuncias que desembocaron en la anulación de los permisos municipales.

En 2013 la CUOTA comunicó al Ayuntamiento llanisco, entonces gobernado por el PSOE, que había detectado una serie de anomalías en las licencias concedidas que, entre otras cuestiones, otorgaban una edificabilidad mayor de la que correspondía y permitían la construcción de una altura superior a las tres plantas. Finalmente en 2014 la Justicia paralizó las obras tras anular los juzgados la primera de las licencias.

Tras años de pleitos y decisiones judiciales, en febrero de este año comenzaron los trabajos para demoler el Kaype, que en un principio se centraron en el desmontaje manual de elementos como puertas, ventanas, conducciones de cableado. También de esta forma se están llevando a cabo los trabajos que afectan a las obras de reforma de este hotel, realizadas sobre una parte de los edificios antiguos del Kaype y que, por tanto, entrañan una especial dificultad.

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