El Comercio

El Principado desactiva el plan especial por el vertido en el río Cares

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Un hombre pesca en el río Cares esta mañana. / NEL ACEBAL

  • Las manchas iridiscentes provocadas por los 30.000 litros de combustible seguían estando presentes en la superficie del río este martes

El Principado ha desactivado finalmente el Plan Especial de Protección Civil del Transporte de Mercancías Peligrosas por Carretera y Ferrocarril (PLAMERPA), activado como consecuencia del vertido al río Cares de cerca de 30.000 litros de combustible como consecuencia del accidente de un camión ayer en Peñamellera Alga. Esta desactivación se ha hecho efectiva a las 17.31 horas a la vista del resultado de las labores de limpieza y contención llevadas a cabo en el río.

La decisión llega tras una larga y dura noche de intensa vigilancia por parte de miembros de las guarderías de Medio Rural de Asturias y Cantabria, así como de efectivos de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico. Esta mañana, el Cares intentaba recuperar la normalidad con las manchas iridiscentes provocadas por el vertido de cerca de 30.000 litros de combustible. Todavía presentes en la superficie del río, varios grupos de pescadores se aventuraban por sus márgenes para intentar hacerse con alguna captura, mientras a pocos metros operarios de la empresa especializada en control de vertidos contaminantes Inteco Astur se afanaban en comprobar el estado de las barreras absorbentes colocadas el día anterior, retirando las que estaban completamente impregnadas y sustituyéndolas por otras nuevas.

Pese a que pocas horas después del vuelco del camión en la AS-114, a la altura del a localidad de Niserias (Peñamellera Alta), que dejó un fallecido y 5.000 litros de gasolina y cerca de 25.000 de gasoil en el río se recuperaron en torno a ochenta truchas y reos y tres salmones muertos de las aguas del Cares, en la jornada de hoy todavía no se hallaron peces muertos. De hecho, desde la Consejería de Desarrollo Rural y Recursos Naturales indicaban que "la situación respecto a la pesca está normalizar y ésta se va a seguir permitiendo". El grupo formado por Pedro y José Allende y David y Ángel Collado, llegados de Cardoso y Burón (León), eran unos de los que a mediodía probaban suerte en el coto salmonero de Puenteviejo, donde junto a los cadáveres de dos peces, nadaban varios reos y truchas. "Los animales están en perfecto estado, no se les ve 'atontados' ni nada, los que murieron serían aquellos que más cerca estaban de Niserias en el momento del accidente, pero ahora no parece que haya peligro", indicaba David Collado, mientras su padre, Ángel, apuntaba a que "los ejemplares que recuperar ayer los guardas suponen la captura de un pescador 'normalillo' al año. Confiamos en que el río y su población se recuperen pronto y, la verdad, estamos mucho más preocupados por la acción de los cormoranes, que sí que acaban con los peces", aseveró.

Donde también trataban de recuperarse del susto era en el bar La Central, contra cuya terraza colisionó y cuyo propietario, Millán Martínez, se fracturó un brazo al resbalar con el carburante desparramado por el suelo. "Todavía estamos conmocionados, mi mujer tuvo que ir esta mañana al médico porque se pasó toda la noche vomitando", indicaba el hostelero, quien se extremecía al recordar cómo intentó, sin éxito, localizar al conductor del vehículo. "Le llamé y le llamé, pero no contestaba y tampoco podía verlo entre todo el amasijo de hierros", lamentaba. Por el momento el establecimiento permanecerá cerrado, pues todavía perdura el fuerte olor a combustible, aunque durante toda la mañana fueron muchos los vecinos de la zona que se acercaron hasta el lugar para interesarse por el estado del matrimonio que lo regenta y para comentar lo sucedido, sin poder evitar recordar el accidente que hace unos años le costó la vida a un joven en Vidiago (Llanes), cuando otro camión se empotraba contra la casa en la que dormía.

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