El Comercio

Los pastores de Picos cierran las zonas peligrosas para el ganado

Los ganaderos transportan el material junto al lago Ercina.
Los ganaderos transportan el material junto al lago Ercina. / N. ACEBAL
  • Cerca de doscientos ganaderos participaron en la tradicional sestaferia para colocar los cierres de garmas y evitar la pérdida de reses

Garantizar que sus animales disfrutan de los verdes pastos de la Montaña de Covadonga sin despeñarse ni sufrir otros accidentes relacionados con la complicada orografía del lugar. Ese es el fin con el que, como viene sucediendo cada año desde hace décadas, los pastores de la zona canguesa de Picos de Europa se daban cita ayer en una sestaferia para colocar los cierres de las garmas y evitar así la pérdida de cabezas de ganado en la medida de lo posible.

Los trabajos comenzaban a primera hora de la mañana con los ganaderos reunidos en torno a los celadores de cada distrito para repartir las labores. Poco después se ponían todos manos a la obra y se dirigían a aquellas zonas más escarpadas y peligrosas para colocar las 348 piquetas metálicas y los 78 rollos de alambre de espino que les facilitó el Parque Nacional de Picos de Europa. Además, aprovecharon para limpiar caminos y bebederos y cerrar algún que otro pozo.

El incesante ir y venir de pastores y animales llamó la atención de los numerosos turistas que ayer se acercaron hasta este paraje natural y que abarrotaron carretera y aparcamientos.

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