El Comercio

Salvar vidas desde la escuela

Los niños de Nueva de Llanes también aprendieron a utilizar un extintor.
Los niños de Nueva de Llanes también aprendieron a utilizar un extintor. / JUAN LLACA
  • El Instituto Asturiano de Riesgos Laborales impartió una formación a los jóvenes alumnos para enseñarles a identificar y socorrer a posibles víctimas

  • Los niños del colegio Nueva de Llanes aprenden cómo ayudar en caso de accidente

«Se juega como se entrena». Este es el lema de Mauricio Bogomak, el bombero que, desde marzo, imparte el programa Prevención de Riesgos Escolares (PRES) del Instituto Asturiano de Riesgos Laborales. Un programa que finalizó ayer con la sesión que recibieron los alumnos de Educación Primaria del Colegio Público de Nueva de Llanes, los últimos de una lista de 20 centros repartidos a lo largo de toda la geografía asturiana. El objetivo es concienciar a los alumnos sobre los riesgos existentes en su vida diaria y las medidas que deben adoptar para evitar males mayores.

La maniobra de Heimlich, poner en posición lateral a una persona con dificultades respiratorias, usar un extintor o practicar una reanimación cardiopulmonar (RCP). Estas son algunas de las cosas que tanto los niños como el profesorado han aprendido gracias al programa PRES. «Cualquiera de vosotros puede salvarle la vida a alguien», les decía Mauricio Bogomak a los pequeños. «Los niños son como esponjas, lo recuerdan todo. Cuando sucedió el atentado de las Torres Gemelas, muchos de los supervivientes recordaban lo que habían aprendido en sesiones similares a esta y pudieron ayudar a mucha gente», explica el bombero de Oviedo.

Este programa que en España aún se ve como una clase extraordinaria, en otros países lleva impartiéndose muchos años. De hecho, «en Europa, forma parte del contenido obligatorio de asignaturas de emergencia o seguridad» y para Bogomak, «debería ser una formación obligatoria para toda la sociedad».

Por eso, desde el Instituto Asturiano de Riesgos Laborales han optado por empezar por los más pequeños, con el fin de que transmitan su aprendizaje en casa. «Esta tarde lo practicaré con mi madre para que no se me olvide», señalaba tras la sesión Iker Platas Carrera, de 9 años. Algo que también planeaba su compañera Carla Inés Canseco, quien aseguró además haber aprendido mucho y espera repetir la formación el próximo curso.

Desde el Instituto Asturiano de Prevención de Riesgos Laborales animaron al profesorado a solicitar este tipo de actividades a la Consejería de Educación. «Lo que han aprendido es fundamental para que ante un accidente de cualquier tipo sepan actuar para convertirlo en una situación de riesgo cero», apuntó Bogomak, quien está convencido de que empezar por las escuelas es la mejor manera de concienciar a los trabajadores del futuro. Este bombero y profesor de Educación Física apuesta por la formación preventiva porque tiene claro que «la mayoría de los accidentes se pueden evitar, ya que se deben a un error humano».

Los profesores del colegio de Primaria de Nueva de Llanes no podían estar más de acuerdo. «Ha sido una experiencia fundamental y muy didáctica. Los niños han aprendido primeros auxilios de una forma divertida», explicaba uno de ellos, quien añadió que Mauricio Bogomak era un «embajador estrella». El bombero ya ha impartido el taller a más de 1.400 alumnos este año.

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