Abandono total en los baños de los Lagos de Covadonga

Los aseos precisan una capa de pintura para reparar las humedades de las paredes y el techo. / NEL ACEBAL

Los servicios de Buferrera, junto al Enol, presentan humedades en las paredes, suciedad y baldosas rotas

LAURA CASTRO CANGAS DE ONÍS.

Abandono. Esa es la imagen que presentan los aseos de Buferrera, junto al lago Enol. Humedades, baldosas rotas y suciedad es lo que se encontrarán los turistas en el interior de los servicios. Una apariencia que se completa con el exterior en el que la vegetación se acumula alrededor de los escalones y los accesos.

El mal estado de los aseos contrasta con las últimas mejoras que se realizaron en la zona. Tanto en el aparcamiento de Buferrera como en el de La Tiese, junto al lago Ercina, se realizaron varios trabajos como la sustitución de los pasos canadienses o la renovación de la capa de rodadura. Unas obras encaminadas a facilitar las visitas de turistas, que el año pasado alcanzaron las 830.791 personas. También se llevó a cabo durante el mes de junio la reparación de los principales hundimientos de la carretera, que se completará con el asfaltado de 8 kilómetros a partir de la segunda quincena de septiembre, cuando finalicen la temporada de vacaciones y el Plan Especial de Transporte a los Lagos.

Sin embargo, las mejoras para los servicios llegan con retraso ahora que ya ha dado comienzo el verano, cuando más visitantes acuden a este espectacular paraje. Desde el Consistorio cangués ya alertaron en mayo de la imagen de abandono y «dejadez» que presentaba el entorno y solicitaron al Principado actuaciones para rehabilitarlo, preocupados porque pudiera afectar al número de visitantes. La concejala Marifé Gómez añadía entonces que «los aseos de Buferrera estaban casi siempre cerrados por avería». Ahora están abiertos, pero en un estado que deja mucho que desear, pese a que el 1 de julio se puso en funcionamiento el Plan de Transporte que en 2016 registró una cifra récord de 157.214 viajeros.

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