Los alcaldes urgen la nueva ley para invertir sus ocho millones de superávit

Ribadesella prevé destinar el remanente al Campu Les Rolles. /  N. A.
Ribadesella prevé destinar el remanente al Campu Les Rolles. / N. A.

A la espera de definir sus proyectos con el decreto de Hacienda en la mano, los consistorios de mayor tamaño apuestan por destinar el ahorro a obras

GLORIA POMARADA LLANES.

Las arcas municipales de la mayor parte de los ayuntamientos de la comarca atesoran miles de euros ahorrados mientras las necesidades de los concejos se acumulan. Esta paradoja, derivada de la aplicación desde 2012 de la Ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera del Gobierno nacional, entrará en una nueva fase este mismo mes si se cumplen las previsiones del Ministerio de Hacienda. El departamento de Cristóbal Montoro se comprometía este sábado a aprobar «en dos semanas» el decreto ley que permitirá a las entidades locales invertir «con rapidez» sus remanentes hasta las próximas elecciones municipales de 2019.

La posibilidad de gastar lo ahorrado era una vieja reivindicación del conjunto de los ayuntamientos, que hasta la fecha podían destinar sus remanentes bien a la amortización de deuda o a inversiones financieramente sostenibles. La propuesta de la Federación Española de Municipios y Provincias (Femp) pasa ahora por ampliar la cartera de inversiones a ámbitos como el empleo, la seguridad, los equipamientos o las instalaciones sociales, culturales y deportivas.

LOS PROYECTOS

Ribadesella
Con dos millones de euros de superávit, el más ahorrador de los consistorios prevé invertir en el Campu Les Rolles.
Cangas de Onís
El ahorro se sitúa en 1,2 millones de euros, que se destinarán a la urbanización de la ciudad y a proyectos en la zona rural.
Parres
Los 1,2 millones de remanente irán a parar a «necesidades y servicios» señaladas por los vecinos.
Piloña
Con cerca de medio millón de euros, el Consistorio apuesta por mejorar carreteras y viales entre los pueblos.
Colunga
El millón de euros aproximado servirá para financiar la reparación de viviendas sociales y el albergue de peregrinos.

En el último ejercicio, los ayuntamientos acumularon 5.000 millones de superávit a nivel nacional y entre 75 y 100 millones en Asturias, según estima la Federación Asturiana de Concejos (Facc). En el caso de los consistorios del Oriente, las cifras varían en función del tamaño de los concejos, con cantidades que oscilan entre los cerca de dos millones de Ribadesella y los 1.000 euros de Onís.

«Siempre cumplimos con la regla de gasto y nos vimos perjudicados, a los que no cumplían se les ayudaba y a los que sí se les ponían cortapisas», valora Charo Fernández, alcaldesa de Ribadesella. El suyo es el ayuntamiento que lidera el ránking de los 'ahorradores' de la comarca, por lo que se muestra a la espera de conocer el nuevo abanico de inversiones. «Si se nos abre la vía a invertir en más cosas es bueno para el concejo», señala.

Hasta la fecha, recuerda, el remanente se había destinado a obras consideradas como inversiones financieramente sostenibles. «Veremos en qué se puede invertir, tenemos obras pendientes por falta de presupuesto», recuerda. Entre esos proyectos cita el del Campu Les Rolles, presentado la semana pasada y cuyo presupuesto ronda los seis millones de euros. La intención del equipo de gobierno de Foro pasa por reurbanizar el espacio público portuario comprendido entre el puente sobre el Sella y la estación de autobuses mediante el derribo de la plaza de abastos y la creación de 386 plazas de aparcamiento. El planteamiento incluye también la construcción de una plaza, una zona ajardinada, un local de reuniones y un auditorio con capacidad para 300 personas y vistas a la ría.

Temor a la ley de contratación

Parres y Cangas de Onís lideran tras Ribadesella el listado de los concejos con mayor superávit. La cifra asciende, respectivamente, a 1,2 millones de euros. «Tenemos nuevos proyectos en la zona rural, como mejoras de redes de agua y las escuelas rurales o continuar con las urbanizaciones en la ciudad», explica el regidor cangués José Manuel González Castro (PP). No obstante, recuerda, cabe «esperar a ver aprobados los presupuestos de 2018 para saber lo que podemos gastar». Hasta ahora, el Consistorio había financiado con el remanente obras como «la primera fase de los accesos a Corao, la carretera de Nieda o la pista ganadera de Narves», cita el primer edil.

Por su parte, en el vecino concejo de Parres se muestran a la espera de «analizar y ver la literalidad» del decreto comprometido por Montoro. «Era una reivindicación de los ayuntamientos porque no parece lógico que quienes tengamos ahorro neto y cerremos con superávit no podamos invertir en necesidades y servicios», explica Emilio García Longo (PSOE). Su apuesta pasa por invertir ese remanente en «servicios que demandan los ciudadanos».

No obstante, el regidor parragués indica que las nuevas inversiones amparadas por el decreto se verán «ralentizadas» por la Ley de Contratos del Sector Público, que entra en vigor este mes. «Es un tsunami para los ayuntamientos, cambia todo el sistema de contratación y obliga a hacerlo por vía telemática, los pequeños van a tener problemas», indica García Longo, que apunta a que «los técnicos municipales ven contradicciones en la ley».

En Colunga, el alcalde Rogelio Pando (PSOE) cifra el remanente en más de un millón de euros. «Cambia la situación porque tenemos un dinero parado que no podemos gastar», señala sobre la previsión de contar con una nueva normativa en las próximas semanas. La intención del equipo de gobierno colungués es destinar el superávit a obras de mejora y mantenimiento de infraestructuras, como sucedía hasta la fecha, pero también a nuevas inversiones como la rehabilitación de viviendas sociales y la reparación de la cubierta del albergue de peregrinos. Esta misma semana, cuenta Pando, culminará la redacción del proyecto, presupuestado en 80.000 euros.

En el concejo limítrofe de Piloña, a falta de los informes económicos actualmente en elaboración, la estimación del Ayuntamiento es que el superávit ronde la cifra del pasado ejercicio, de medio millón de euros. Con cargo a esa cantidad, se ejecutan actualmente las obras de pavimentación en el barrio de El Caneyu, en Villamayor. Respecto a los proyectos de inversión, el alcalde Iván Allende (PSOE) apuesta por «cubrir necesidades en infraestructuras de carreteras y viales». El nuevo decreto, explica, «no nos influye en gran medida».

Saldar deuda en los pequeños

El decreto de Hacienda para invertir el remanente genera sensaciones dispares en los ayuntamientos de menor tamaño. Es el caso de Peñamellera Alta, con 80.000 euros. «No es un superávit loco para empezar a gastar, no nos afecta mucho», explica el alcalde, José Antonio Roque (Foro). Lo mismo ocurre en Onís, donde el primer edil José Manuel Abeledo (PSOE) sitúa en 1.000 euros el remanente. En Peñamellera Baja, el alcalde José Manuel Fernández (PP) agradece al Gobierno central «poder disponer del remanente, ya que viene bien para acometer inversiones».

Por su parte, en los municipios en los que la deuda persiste, como Ponga o Ribadedeva, la intención, a la espera de conocer en detalle el decreto, es destinar el ahorro a equilibrar las cuentas. «Por eso baja la deuda en Ribadedeva, porque a eso destinamos el remanente», explica el alcalde Jesús Bordás (PSOE).

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