Amor «a lo bestia» con sello mexicano

Covadonga de Viedma posa con sus creaciones en la inauguración de la muestra. / C. V.
Covadonga de Viedma posa con sus creaciones en la inauguración de la muestra. / C. V.

Bajo el título 'Corazón, ya no me quieras tanto', muestra sus esculturas junto a los versos de su amigo Gustavo Solano

LAURA CASTRO CANGAS DE ONÍS.

El amor contado a través de la cultura y tradición mexicanas. De eso trata la exposición de Covadonga de Viedma, que estará disponible hasta el próximo 15 de septiembre en la Casa de Cultura de Cangas de Onís. «En México se ama a lo bestia. Es dramático, pasional y entregado. Aquí, en España, estamos más acostumbrados a racionalizar los sentimientos, pero allí los viven y los dejan salir a raudales», explica la artista asturiana, quien emigró al país latino cuando solo era una niña. Allí residió durante 25 años.

Su obra es una muestra de esculturas de barro y óxido, objetos de cerámica y papel de colores típico de las festividades mexicanas con la que de Viedma busca mostrar su añoranza al país donde estuvo una gran parte de su vida. La mayoría de las piezas son cabezas y máscaras de personas que muestran «el dolor que supone haber amado tan apasionadamente». Sus expresiones faciales transmiten «el sufrimiento y el dramatismo tan típico de los mexicanos y que tanto echo en falta en Europa», explica la artista.

Junto a su «amalgama de sentimientos encontrados» se presentan, en corazones de papel, los 35 versos de la obra poética 'Conjunto', de su íntimo amigo Gustavo Solano. Los hizo «exclusivamente» para De Viedma y su muestra titulada 'Corazón, ya no me quieras tanto'. Ambos se conocieron mientras estudiaban Ciencias de la Comunicación y desde entonces se volvieron «inseparables». El escritor venezolano basó sus versos en «el sello que abraza la quimera y el juego poético, en el amor, la pasión, la sorpresa y la esperanza».

De Viedma, quien también mantiene estrechos lazos con Dinamarca, donde expone anualmente en el Kristen Kajaers Museum, pretende mostrar con su romántica obra «uno de los tantos caminos que puede escoger el amor para manifestarse». Reconoce que los años vividos en México le marcaron y prefiere su manera de entender los sentimientos, aunque sea «más exagerada».

Quien visite estos días la muestra notará que está incompleta. La artista explica que es «por un motivo de seguridad. No hay vigilancia continua en la sala, por lo que cuando acabó el día de la inauguración decidí llevarme los objetos de cerámica por miedo a que alguien pueda robarlos», indica. Reconoce que «es una pena que los visitantes no puedan apreciar la obra en su totalidad», pero no quería arriesgarse a perder una parte de su trabajo.

Pronto en Gijón

No obstante, invita a todos los que estén interesados en conocer la muestra al completo a visitar la exposición que llevará a cabo próximamente en Gijón, donde reside. Una muestra a la que se sumarán nuevas piezas con una temática «aún más mexicana». En ella hará alusión a la fiesta del Día de Muertos con más esculturas y cerámicas.

«Hay algo que me impulsa constantemente a innovar y a seguir creando», explica. La artista lleva más de ocho exposiciones individuales, una veintena colectivas y varios murales en el país latinoamericano. Su espíritu «ambicioso» la ha llevado a continuar experimentando y creciendo en el mundo del arte y actualmente se encuentra inmersa en un nuevo proyecto: la joyería. Viajará a México mañana y será a la vuelta, ya en octubre, cuando comience a fundir sus diseños en bronce.

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