El Ángel de la Guarda eleva la temperatura en El Mazucu

Los mozos procesionaron con los ramos por las calles del pueblo más alto de Llanes.
/FOTOS: JUAN LLACA
Los mozos procesionaron con los ramos por las calles del pueblo más alto de Llanes. / FOTOS: JUAN LLACA

El pueblo más alto de Llanes celebró su romería entre procesiones, ramos, voladores y bailes tradicionales

GUILLERMO FERNÁNDEZ LLANES.

Con el venturoso regreso del mercurio del termómetro a la raya de los 16 grados, la localidad llanisca de El Mazucu celebraba ayer la fiesta en honor al Ángel de la Guarda. Al pueblo más alto del concejo de Llanes acudieron romeros de toda la comarca. A mediodía, dos ramos salían del domicilio de Laura Fernández Zapatero en cumplimiento de una promesa por el feliz nacimiento de su hija Laia, que ya se presentó enfundada en el traje de aldeana llanisca.

De la amplia comitiva que se puso en marcha hacia la recoleta capilla del Ángel formaban parte Monchu y Paco Cue, los gaiteros de Balmori, y a su estela aparecían los dos ramos, tres decenas de niñas y mozas vestidas de llanisca, y un elevado número de lugareños y visitantes. A la puerta de la ermita les esperaba el sacerdote Aurelio Burgos para dar comienzo a la procesión por las ondulantes y abarquilladas arterias del pueblo.

Abrían la marcha los gaiteros. Por detrás se hacía visible el ramo de rosquillas dulces, en manos de Sebastián Lobeto y Miguel López, así como el de pan artesanal a hombros de José Llanes, Diego Sánchez, Adrián Lles y Alfonso Valladares. Las aldeanas batían con fuerza sus panderetas y cantaban las tradicionales coplillas al contrapunto de un tambor en manos de Cristina Fernández Zapatero. En el traslado de las andas del Ángel de la Guarda oficiaban como voluntarios costaleros los vecinos Tomás Gómez, Rodrigo Cuesta y los hermanos Luis y Andrés Obeso.

La procesión se detuvo al llegar al Monumento al Emigrante, levantado en marzo de 1992 frente a la mole caliza de la sierra del Cuera, para recordar a «los emigrantes que nunca se fueron porque siempre soñaron con volver», según reza la sobria placa. El sacerdote detalló que se trataba de ofrecer «un sentido homenaje, de corazón, a los que tuvieron que emigrar y a los países que los acogieron con un abrazo». «Recordamos a los ya fallecidos y a los que aún están vivos para que reciban el cariño de todos los presentes hoy en El Mazucu», concluía.

Piezas exclusivas

La comitiva regresó a la capilla, las mozas efectuaron los cánticos del ofrecimiento de los ramos, y se celebró una concurrida misa. Al término de la función religiosa tuvo lugar un festival folclórico. Acompañados por gaita y tambor, los lugareños interpretaron las jotas de Cadavedo y el Cuera y el Xiringüelu de Naves, mientras que asistidos por pandereta, castañuelas y voz, bailaban dos piezas exclusivas de El Mazucu: 'Amor mío' y 'Los labradores'.

A lo largo de la mañana, el vecino Fernando Meré, propietario de la parrilla El Roxín, no cesó en su empeño de invadir la bóveda celeste con la suelta de potentes voladores.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos