El Ayuntamiento de Ribadesella adelantará las ayudas para la rehabilitación del Cobayu

Un momento de la reunión que la alcaldesa, Charo Fernández, mantuvo ayer con los propietarios del Cobayu./nel acebal
Un momento de la reunión que la alcaldesa, Charo Fernández, mantuvo ayer con los propietarios del Cobayu. / nel acebal

La alcaldesa riosellana se comprometió a anticipar las subvenciones local, regional y estatal a la primera comunidad que decida iniciar las obras

JUAN GARCÍA

El Ayuntamiento de Ribadesella ha decidido dar un paso más en su clara apuesta por sacar adelante el Plan de Mejora Energética en el barrio del Cobayu. El Consistorio está dispuesto a adelantar todas las subvenciones –local, regional y estatal– a la primera comunidad de propietarios que marque el camino a las demás, sentando el primer precedente de un proyecto de rehabilitación integral que en su conjunto está valorado en 2,5 millones de euros. Así se lo comunicó la alcaldesa, Charo Fernández, a los representantes vecinales durante el encuentro mantenido ayer en el salón de plenos de la Casa Consistorial. El plazo para recibir una contestación firme de alguna de ellas finaliza el próximo viernes.

El coste de rehabilitación de cada inmueble ronda los 260.000 euros para los bloques de 24 viviendas y los 190.000 para los de dieciséis pisos. Si el Ayuntamiento adelanta en torno al 70% del coste, la parte correspondiente a las subvenciones públicas, cada propietario solo tendrá que abonar, en el peor escenario posible, alrededor de 2.900 euros. Además, esa cantidad se entregaría al final de la obra, en torno al mes de octubre de 2018. Algunos creen que es una oportunidad que no se puede perder. Otros no están convencidos y en la misma reunión manifestaron su total negativa.

No obstante, como el Plan de Mejora Energética prevista para El Cobayu es un proyecto de largo recorrido que durará varios años, al Ayuntamiento de Ribadesella le basta con que una sola comunidad de propietarios confirme su intención de ser la primera. «Eso es lo que esperamos, porque el Consitorio ha costeado tanto los estudios estructurales de los edificios como las certificaciones correspondientes. Además, hay varios funcionarios que llevan trabajando mucho tiempo en este asunto para sacarlo adelante. Mejor voluntad no se puede tener, pero ahora son los vecinos los que tienen la última palabra», aseguró la alcaldesa.

El barrio del Cobayu está constituido por doce comunidades de propietarios. Doce bloques de viviendas que, en algunos casos, aún se están desquitando de la última derrama realizada para la instalación de los ascensores. Una actuación que solo dejó contento a un solo bloque, el único que logró beneficiarse de las subvenciones públicas. El resto lo hicieron sin ayudas y el primero que se lanzó a esa aventura las perdió después de confirmarse que el ancho del elevador no era el reglamentario. Pleitearon con la empresa instaladora y acabaron perdiendo. Escamados por lo ocurrido, muchos propietarios son reacios a acometer otras mejoras.

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