Cangas concede a Educación una licencia parcial para derribar el instituto

Edificio del IES Rey Pelayo, aledaño al río Sella, para el cual el Ayuntamiento cangués otorgará la licencia de derribo. /  NEL ACEBAL
Edificio del IES Rey Pelayo, aledaño al río Sella, para el cual el Ayuntamiento cangués otorgará la licencia de derribo. / NEL ACEBAL

El Ayuntamiento urge a la consejería los informes en detalle de la demolición para «acortar plazos» y confirma su rechazo a los permisos de nueva obra

GLORIA POMARADA CANGAS DE ONÍS.

Se cumplió la intención expresada durante la última semana por el Ayuntamiento de Cangas de Onís en relación a la licencia de obras del instituto Rey Pelayo. La junta de gobierno local decidió, en una sesión celebrada ayer, la denegación parcial de los permisos solicitados por la consejería de Educación. De las tres intervenciones previstas en el proyecto redactado por la Consejería de Educación para el instituto cangués, solo una obtuvo el visto bueno del equipo de gobierno, que votó por unanimidad a favor de otorgar al Principado los permisos previos a la demolición de una de las alas del centro educativo, la situada en la zona del patio trasero y la más cercana al río Sella.

Los trámites legales a completar por Educación pasan ahora, según indicó el regidor cangués José Manuel González Castro, por la presentación de los informes en los que «se detalle la demolición», así como los estudios de residuos contaminantes que se generarían durante el derribo de la instalación. Otro de los pasos que aún debe completar la consejería es el pago del Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO), un impuesto local que el Ayuntamiento, señala, el Gobierno regional sigue sin abonar.

El desembolso de dicha tasa es precisamente uno de los elementos de la discordia generada entre el Ejecutivo local y el Principado. El propio consejero de Educación, Genaro Alonso, apuntaba este sábado que su departamento «hizo el proyecto, pidió la licencia y, lamentablemente, ocho meses después no tenemos respuesta a esa licencia, está denegada por silencio administrativo». La negativa, indicó ayer González Castro, «no se debe al silencio administrativo; la consejería sigue sin abonar la tasa y quedó paralizado porque no pagan». «En junio mandamos una carta a la consejería diciendo que el expediente se paralizaría porque no se había liquidado la tasa», recuerda González Castro. Un mes antes, añade, Educación había solicitado al Ayuntamiento la exención de pago del impuesto, por un valor superior a los 120.000 euros, punto que no contempla la normativa municipal.

Los permisos deniegan también la renovación de uno de los edificios ya existentes

Con la resolución ayer adoptada por la junta de gobierno, esa «parálisis» se da por superada: el Ayuntamiento ha dado su negativa al proyecto de Educación y éste debe ahora mover ficha. Genaro Alonso no descartaba en las declaraciones públicas hechas el pasado sábado la posibilidad de presentar recurso una vez «estudiada la licencia».

La denegación de los permisos fue ayer trasladada a la consejería, indicó González Castro, y en ella se explicaban los motivos de la desestimación de dos de los tres apartados, los correspondientes a la rehabilitación de los edificios ya existentes y la construcción de un nuevo pabellón en el patio frontal del recinto. Como ya anunció en la reunión celebrada el pasado miércoles con Alonso, el alcalde hacía ayer oficial que el Consistorio no autoriza la construcción del nuevo inmueble en el espacio previsto por el Principado por «incumplir el Plan General de Ordenación Urbana (PGO)». La resolución se fundamenta en dos informes municipales, uno emitido por los técnicos y otro por los servicios jurídicos, ambos «desfavorables» en lo que a la ubicación de la construcción se refiere.

Respecto al rechazo de los permisos en el caso de la reforma prevista en el inmueble correspondiente al antiguo colegio Vázquez de Mella, el alcalde cangués señaló que «la rehabilitación lo que plantea es en conjunto» con el nuevo edificio. De hecho, explica, la actuación prevista pasaba por habilitar despachos en las aulas liberadas, las que se trasladarían al nuevo inmueble.

Con la concesión del permiso para el derribo del ala posterior -espacio en el que tanto AMPA como Consistorio proponen levantar el nuevo edificio- el equipo de gobierno pretende «acortar plazos». «Desde el Ayuntamiento tendemos la mano a la consejería para buscar una solución, queremos sentarnos a negociar y que se haga el mejor edificio», afirmó el regidor.

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