Cangas se rinde a Paloma y María

Paloma C. Aroca y María Caso, en el centro, rodeadas por representantes políticos y los miembros del Grupo Folclórico Picos de Europa, quienes les dieron la bienvenida con varios bailes. /  NEL ACEBAL
Paloma C. Aroca y María Caso, en el centro, rodeadas por representantes políticos y los miembros del Grupo Folclórico Picos de Europa, quienes les dieron la bienvenida con varios bailes. / NEL ACEBAL

El concejo homenajeó a dos de sus vecinas más emprendedoras y luchadoras tras «una vida de trabajo y sacrificios»

L. RAMOS CANGAS DE ONÍS.

La Asturias rural que conocemos no sería igual sin la aportación de las mujeres, algo que hasta hace bien poco nunca se reconoció lo suficiente. Por ello, cada vez son más los concejos que en el marco del 8 de Marzo deciden rendir homenaje a algunas de sus vecinas para agradecerles «una vida de lucha y sacrificios, tanto en su trabajo como para sacar adelante a sus familias», según recalcó ayer la concejala de Mujer canguesa, María José Cueli. Lo hizo en un emotivo acto en el que María Caso Caso (Mestas de Con, 1924) y Paloma C. Aroca Pellico (Madrid, 1945) fueron las reinas indiscutibles.

Decenas de cangueses se dieron cita en la Casa de Cultura para acompañar a las homenajeadas y escuchar cómo a Paloma, quien pese a haber nacido en Madrid llegó con apenas unos meses al Pedrosu, la vida y el trabajo la llevaron desde su tierrina a la lejana Venezuela. Esta mujer de ánimo inquebrantable y mirada franca, aprendió desde bien joven lo que cuesta ganarse el jornal y comenzó, con apenas dieciocho años, a trabajar en el Gran Hotel Pelayo de Covadonga, donde pasaría varios años. De aquella época guarda numerosas anécdotas, aunque una de las que más le gusta relatar, por la sorpresa que suele generar entre quienes la escuchan, es la de aquella vez en que le tocó servir al mismísimo Francisco Franco con quien, asevera, se atrevió incluso a bromear.

Más adelante, pasó a trabajar en el antiguo internado masculino para, poco después, emigrar a Venezuela, donde permaneció siete años dedicándose al cuidado de niños y mayores. A su regreso continuó trabajando en el Palacio de los Cortés, así como en otros lugares, algo que no abandonó ni siquiera tras su jubilación. Ahora mismo ejerce como voluntaria y es una de las máximas defensoras de la asociación Emburria para personas con diversidad funcional y colabora con el programa 'Rompiendo Distancias' del Principado.

Visiblemente emocionada, Paloma tuvo palabras para sus familiares y vecinos a la hora de agradecer el cariño recibido durante toda su trayectoria, dedicando un especial saludo a sus chavales de Emburria, presentes en la sala.

La historia de María no se queda atrás. Esta canguesa contrajo matrimonio con apenas diecisiete años y en seguida se puso a trabajar junto a su marido en el mundo de la hostelería, cuando ambos se hicieron cargo del bar La Casona. Años después, y tras perder a su pareja, ella sola se hizo con El Llagar, donde todavía recuerda cómo en más de una ocasión tuvo que preparar la cena a varios de sus vecinos que habían perdido la noción del tiempo echando la partida en el local.

En la actualidad, algunos de sus descendientes continúan trabajando en la hostelería, regentando el restaurante Casa María en su Mestas de Con natal. También ella se mostró emocionada y agradecida al verse sobre el escenario, cubierta de regalos y aplaudida por sus vecinos.

Al acto también acudieron el alcalde cangués, José Manuel González Castro, la diputada popular Marifé Gómez, varios concejales de la corporación municipal y la directora del Instituto Asturiano de la Mujer, Almudena Cueto. Esta última recalcó cómo «a las mujeres se nos ha homenajeado poco a lo largo de la historia, por lo que este tipo de actos son muy importantes» y reivindicó «la importancia de las mujeres en la formación de nuestra cultura, así como en el día a día de Asturias».

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