Carlos V, de vuelta en Pimiango

Carlos V, encarnado por el lugareño Marcos Laso, y acompañado por su corte, es recibido por el alcalde Jesús Bordás.
Carlos V, encarnado por el lugareño Marcos Laso, y acompañado por su corte, es recibido por el alcalde Jesús Bordás. / JUAN LLACA

El pueblo ribadedense acogió la recreación de la visita del monarca hace 500 años | El grupo avilesino 'Sabugo ¡Tente Firme!', dirigido por Alberto Herrera, escenificó la Pavana de Ribadedeva y la Muliñeira de Eilao

GUILLERMO FERNÁNDEZ COLOMBRES.

Cientos de personas acudieron en la tarde de ayer a la localidad de Pimiango para asistir a la recreación histórica de la llegada del rey Carlos V al concejo, hace ahora 500 años. La presencia del monarca en Ribadedeva tuvo lugar el 28 de septiembre de 1517 y de encarnar ayer al futuro rey se encargó el lugareño Marcos Laso, a lomos de un caballo de fina estampa, de nombre 'Mayo' y ramaleado por Manuel Roiz. Junto al monarca y su hermana Leonor, a la que daba vida Esther Laso, se encontraba el alcalde de Ribadedeva, Jesús Bordás.

La comitiva de Carlos V salió del barrio de El Pedroso y de la misma formaban parte más de un centenar de figurantes. Abría el cortejo la banda de Tambores y Cornetas de San Vicente de la Barquera y a su estela aparecían los miembros de la asociación 'Los Torreones de Cartes', ataviados con atuendos de la época, al igual que un elevado número de vecinos de Pimiango. Había cardenales, monjas, soldados de Flandes, alabarderos, miembros de la nobleza y cortesanas. Carlos V y su hermana Leonor iban por detrás y de cerrar la marcha se encargaba el grupo folclórico 'Cobijeru', de Buelna, que había actuado por la mañana.

Centenares de personas se encontraban en los laterales del camino para no perder detalle de una comitiva que realizaba su primera parada en la Casa Fuerte de la familia Gutiérrez Colombres, como había sucedido hace 500 años. Allí, Carlos V fue recibido por Jesús Bordás y acompañados de doña Leonor saludaban al vecindario desde el balcón principal del palacio.

Con acento germánico

Bordás expresó la «satisfacción y alegría de los vecinos al recibir a una persona de tan alta cuna y futuro gran rey». El monarca respondió en castellano, con marcado acento germánico, para explicar que venía de «una travesía trágica, larga e incómoda y ahora estoy impresionado por los paisajes de mar y montaña al llegar a unas tierras desconocidas para mí».

A continuación, el grupo avilesino 'Sabugo ¡Tente Firme!', dirigido por Alberto Herrera, escenificó dos bailes: La Pavana de Ribadedeva, creada àra ña pcasoón, inspirada en las crónicas de Laurent Vital y acompañada por la orquesta Boccheroni bajo la batuta de Nicolás Marqués, y la Muliñeira de Eilao, con acompañamiento a la gaita por parte de Cedric Rodríguez.

Los balcones de las viviendas estaban adornados con el Pendón de Castilla y la comitiva real se dirigió a conocer el resto de la localidad. En la plaza de Las Encinas, anexa a la iglesia parroquial, los vecinos realizaron las ofrendas: miel, frutas, rosquillas, bizcochos, torrijas, hortalizas, huevos, flores y sidra. Allí, un grupo de lugareños daba vida al llamado 'Baile de la Corte' y, en un breve desplazamiento, Carlos V visitaba el domicilio de la vecina Ángeles García, de 105 años y madre del fallecido sacerdote Eugenio Campandegui. La jornada concluía con una cena en la que se sirvió marmita de bonito y arroz con leche, además de sidra y vinos.

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