Los cazadores podrán matar lobos en el Cuera a partir de septiembre

Fernando Lastra, en el centro, con los alcaldes del Oriente, técnicos y representantes ganaderos. / E. C.
Fernando Lastra, en el centro, con los alcaldes del Oriente, técnicos y representantes ganaderos. / E. C.

Es una de las medidas adelantadas por Fernando Lastra a los alcaldes del Oriente, quienes piden a los ganaderos que declaren todos los daños

LUCÍA RAMOS BENIA.

Según los datos que manejan los técnicos del Principado, en la actualidad existen cuarenta manadas de lobos en Asturias, con una media de diez ejemplares cada una. Estos datos apuntan a un incremento en la población lobera, con dos manadas más que las registradas el pasado mes de mayo, y diez más que las que constaban en 2015. Es por este crecimiento en el número de ejemplares que campan en los montes asturianos, así como por un incremento en los daños a la cabaña ganadera que desde el Gobierno autonómico se pretende dar un impulso al Plan del Lobo. Un impulso que conllevará la puesta en marcha de una serie de medidas, parte de las cuales adelantaba ayer por la tarde el consejero de Infraestructuras, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, Fernando Lastra, a varios alcaldes de la comarca durante una reunión mantenida en Benia de Onís.

«Estamos celebrando reuniones con alcaldes de Oriente y Occidente para transmitirles cuál va a ser nuestra línea de actuación y conocer su punto de vista. Queremos contrastar la información oficial con la oficiosa para tener una idea cabal de cuál es la realidad del problema del lobo y los ganaderos», explicó el titular de Medio Ambiente.

Señaló también que hay tres circunstancias clave que justifican «una intervención objetiva» para controlar la población lobera, como la petición realizada durante la reunión de la comisión de gestión del Parque de Picos, el pasado lunes, para aumentar de uno a dos el cupo de lobos a extraer en la zona de Covadonga. «Si las camadas se reproducen con éxito durante los últimos cinco años, estamos hablando de unas circunstancias biológicas alrededor de la especie de continuidad y garantía. Si los daños que se producen aumentan por encima de la media de los últimos diez años y si el lobo produce daños insoportables en una ganadería o varias, de difícil asunción por el número de reses afectadas, está justificada la intervención. Pero es que no solo se da una de estas circunstancias, se están dando las tres», aseveró Fernando Lastra.

Por ese motivo, manifestó el consejero, su intención y la del equipo que dirige es la de, en un principio, cumplir con los cupos que establece el Plan del Lobo, que habitualmente no se suelen alcanzar, aunque tampoco descartó, si fuese preciso, ampliarlos. «Los intereses de los ganaderos son tan legítimos como los de los defensores del lobo. Yo tengo que defender a los dos», manifestó, e invitó a las organizaciones ecologistas que le critican a «ser más rigurosos».

También en los cotos

Los regidores asistentes a la reunión -Onís, Cabrales, Ribadedeva, Llanes, Piloña, Cangas de Onís y las dos Peñamelleras- salieron de la misma «satisfechos», pues, indicaron, «el plan de acción que plantea del consejero es bastante positivo». Para el alcalde cabraliego, Francisco González, una de las medidas más interesantes dentro de las adelantadas por Lastra es la de que «los cazadores van a poder intervenir en las batidas de lobos. En la zona libre de estos cánidos, la sierra del Cuera, las sociedades de cazadores van a tener libre disposición de batidas», explicó. Batidas que tendrán que solicitar al Principado a partir del próximo 15 de septiembre y que podrán realizarse tanto dentro como fuera de la temporada de caza.

Asimismo, señaló el regidor de Peñamellera Baja, José Manuel Fernández, en las zonas que son de coto «las batidas serán limitadas. Las sociedades de cazadores podrán solicitar permisos que se renovarán automáticamente cada quince o veinte días». Pero para que todas estas batidas se puedan llevar a cabo, recalcaron todos los alcaldes a una, «es muy importante que los ganaderos comuniquen a los ayuntamientos todos aquellos daños de lobo que haya, tanto los que son aceptados por la Guardería como los que no. Así se los podremos transmitir a Medio Ambiente para que recaben datos al respecto», insistieron.

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