Un centenar de llaniscos piden la dimisión del gerente de la residencia

Los manifestantes aguardan la salida de las religiosas en el exterior de la Faustino Sobrino. /  NEL ACEBAL
Los manifestantes aguardan la salida de las religiosas en el exterior de la Faustino Sobrino. / NEL ACEBAL

Los vecinos se acercaron hasta la Faustino Sobrino para mostrar su apoyo a las religiosas y exigir al actual gestor que abandone su cargo

LUCÍA RAMOS LLANES.

La polémica generada en torno a la Fundación Faustino Sobrino está más encendida que nunca. Más de un centenar de llaniscos se dieron cita ayer por la tarde ante del Consistorio llanisco para manifestar su apoyo a las religiosas que desde hace más de un siglo prestan servicio en la residencia de mayores y a cuya superiora, quien ejerce las veces de directora del centro, acordó despedir la pasada semana el Patronato. Lo hizo después de que Daniel Marcilla, gerente de la entidad contratado el pasado agosto para tratar de revertir las pérdidas económicas que la institución arrastra desde hace décadas, lo propusiera.

La decisión no sentó nada bien entre la sociedad llanisca, como ya manifestaran varios vecinos el martes con otra concentración. Tras la de ayer, los manifestantes decidieron acercarse a la residencia, donde algunas de las religiosas salieron a recibirles entre muestras de cariño.

Los aplausos de los participantes en la concentración llamaron la atención del gerente, quien se encontraba e el edificio en ese momento y decidió salir para comprobar qué sucedía. Fue entonces cuando los ánimos se caldearon y los presentes comenzaron a dirigir a Marcilla proclamas como «no te queremos», «vete» y «gerente dimisión».

Tanto la directora, sor Carmen García, como el gerente de la Faustino Sobrino rehusaron hacer declaraciones. Será mañana, durante la celebración de una reunión de urgencia, cuando el Patronato, reunido de urgencia, tome una decisión acerca de la continuidad de ambas personas en sus cargos.

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