Coches por los túmulos y falta de conservación en el entorno ponen en riesgo Peña Tú

La valla que protege al ídolo de Peña Tú es el único elemento de seguridad existente en el entorno. / FOTOS: NEL ACEBAL
La valla que protege al ídolo de Peña Tú es el único elemento de seguridad existente en el entorno. / FOTOS: NEL ACEBAL

Investigadores y vecinos alertan del estado del conjunto megalítico, con accesos tomados por la maleza y un aula didáctica reconvertida «en archivo»

GLORIA POMARADA LLANES.

Accesos tomados por la maleza, rodadas de vehículos sobre los túmulos, un centro de visitantes con daños en la cubierta y áreas recreativas desvencijadas por la falta de conservación. Es la situación que atraviesa la necrópolis tumular de la Sierra Plana de la Borbolla, asociada al ídolo de Peña Tú, en Llanes.

A finales de 2017 el Principado publicaba en el BOPA la resolución definitiva del área de protección de este monumento. La Consejería de Educación y Cultura delimitaba, por primera vez, un entorno de protección de 92.664,838 metros cuadrados divididos en dieciséis sectores, un cerco que los vecinos de la zona y los investigadores que tomaron parte en su recuperación consideran urgente acometer a la vista del actual estado de conservación que presenta.

Uno de los puntos críticos es la necrópolis, integrada por 57 túmulos. La circulación de vehículos y maquinaria agraria no es un hecho excepcional en las parcelas en las que están incluidos estos monumentos funerarios, como demuestran las huellas de ruedas marcadas en su superficie. «Los paisanos que llevan las fincas no lo hacen con la mala voluntad de destruir el patrimonio, solo que no son conscientes de su importancia», explica Pablo Arias, catedrático de Prehistoria ligado a la investigación del conjunto megalítico desde 1979. La misma apreciación expresa el también catedrático de Prehistoria Miguel Ángel de Blas, uno de los expertos que más ha profundizado en la investigación del monumento. «Los túmulos son elementos vulnerables, pero ¿cómo se protege algo que está en campo abierto?». La propuesta de los investigadores para preservar el entorno se centra, más que en la «vigilancia 24 horas», en la concienciación ciudadana. La «mejor protección», apunta De Blas, sería la «notificación a los propietarios para que no los toquen».

Arias y De Blas coinciden en señalar la necesidad de poner en marcha campañas divulgativas, tanto orientadas al público general como a «los corresponsables de la propiedad». «El ciudadano medio ve un montículo y no es consciente de que es una tumba megalítica», apunta Arias. No obstante, el catedrático recuerda que «los vecinos que llevan las fincas no son los dueños, a quien compete protegerlo es al Ayuntamiento». «A parte de la vigilancia, la protección es una cuestión de sensibilidad y de saber generarla desde la Administración. Qué más da que estemos investigando si luego queda en nada», lamenta De Blas. El catedrático de la Universidad de Oviedo participó a principios de siglo en un proyecto de protección que «quedó en stand by». «Lo que planteaba era acercar el valor de Peña Tú y establecer unas defensas razonables», recuerda.

Láminas de acero

Otro de los proyectos en torno al conjunto megalítico fue el del aula didáctica, gestada en 1994 e inaugurada doce años más tarde. La actuación contó con un presupuesto total de 1.122.373 euros con los que se realizó la urbanización de la zona, la construcción del edificio y la mejora del entorno del ídolo. De hecho, el recinto en el que está incluida la roca -en la que se conservan un conjunto de grabados y pinturas de diferentes etapas, entre ellas la Prehistoria- es el único protegido hasta la fecha, mediante una valla metálica. El aula didáctica, por su parte, continúa cerrada al público.

Según fuentes consultadas por este periódico, las dependencias interiores están afectadas por goteras y hacen las veces de archivo documental del Ayuntamiento. La cubierta, de acero corten que le confiere una tonalidad rojiza, presenta además daños en su estructura, con paneles desprendidos de los aleros que, según las mismas fuentes, se retiraron hace varias semanas. Los desprendimientos de la cubierta no son una novedad en esta instalación, pues en 2015 un grupo de vecinos ya reclamó ante las administraciones la puesta en marcha de medidas de seguridad.

El deterioro continúa en el área recreativa, donde la maleza invade un mobiliario en el que el paso del tiempo y la falta de cuidados se hacen visibles al visitante en unas mesas de madera podridas por la humedad. La hierba lleva más de un año sin cortarse, según indican conocedores de la zona.

El rastro del abandono tiene otra parada en la senda que conduce al ídolo de Peña Tú. El estado de la ruta, con deficiencias tanto en la señalización como en el mantenimiento, disuade a los turistas de acercarse a la zona. «Llegan con las piernas ensangrentadas de la maleza del camino», indican los habituales del entorno. Durante todo el verano, cuentan, permaneció sin limpiar, pues no fue hasta «últimos de septiembre» cuando se acometieron los trabajos de siega. También para el camino existieron planes de asfaltado, concretamente del Ministerio de Fomento, en el año 2002. La propuesta pasaba entonces por financiar a cargo del 1% Cultural una parte del proyecto de adecuación del entorno de Peña Tú.

«Es uno de los sitios más importantes de Europa en su género, pero no hay suficiente esfuerzo por parte de las administraciones para divulgarlo y ni la sociedad asturiana ni la llanisca lo valoran en su justa medida», lamenta Arias. Entre sus propuestas para una adecuada atención, los catedráticos señalan el modelo implantado en el Monte Areo, en Gijón y Carreño. Esta necrópolis megalítica, la mayor de la región, cuenta con paneles informativos, sendas delimitadas y áreas recreativas dotadas de una conservación periódica.

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