Un colectivo para recuperar la memoria de quienes emigraron

De izquierda a derecha, Tatús Gil, Nieves y Ana Soberón, fundadoras de la asociación. /  NEL ACEBAL
De izquierda a derecha, Tatús Gil, Nieves y Ana Soberón, fundadoras de la asociación. / NEL ACEBAL

Nace la Asociación Navegantes, que presentará su proyecto al público el próximo jueves en la localidad ribadedense de El Peral

LAURA CASTRO COLOMBRES.

Recogen el testigo del proyecto iniciado por el Ayuntamiento de Ribadedeva para recuperar los nombres y la historia de todos aquellos vecinos que un día dejaron su tierra en busca de una vida mejor. La Asociación Navegantes nace del trabajo que llevaron a cabo Ana y Nieves Soberón y Tatús Gil, entre otros, junto al consistorio ribadedense para elaborar una amplia base de datos.

La labor de este colectivo será presentada al público el próximo jueves, a las 20 horas en El Peral, en un evento que contará con la intervención de Íñigo Noriega, director del Diario Montañés y exdirector de EL COMERCIO.

El nombre de Navegantes pretende transmitir una doble idea: hacer referencia a los barcos en los que partieron los emigrantes y a la red de comunicación que quieren crear entre España y América Latina. Una unión que tienen planificada, hasta el momento, en tres años. «Es un trabajo de voluntariado que requiere mucha dedicación y esfuerzo», destaca la presidenta de la asociación, Ana Soberón. Su pasión por el proyecto nace, como no podía ser de otra forma, de su familia. Su tío, Justo Soberón, puso rumbo a México con trece años. «Queremos poner de manifiesto la vida de los indianos de la maleta al agua», señala la historiadora Tatús Gil, quien recuerda que «fueron personas valientes que merecen ser recordadas, lograran triunfar o no».

Los objetivos de estos Navegantes son casi tan ambiciosos como el espíritu de quienes emigraron. Empezaron por Ribadedeva, pero buscan continuar con las Peñamelleras, Ribadesella y Llanes. A medida que sigan sumando amigos a su asociación, esperan crear una red que abarque todo el norte del país. Además, crearán un aula virtual para estar conectados con centros de enseñanza y casas de cultura de todo el mundo a los que enseñar a utilizar su base de datos para encontrar información de sus antepasados y para retroalimentarla con nueva documentación.

«Aunque con muchos matices, la historia se repite ahora con los jóvenes que emigran en busca de un futuro», asegura Gil, quien entiende que el proyecto «aporta un patrimonio cultural necesario y de referencia».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos