La comarca rozó el lleno en agosto

Los establecimientos hoteleros y hosteleros del Oriente ha tenido una gran ocupación en agosto. / E. C.
Los establecimientos hoteleros y hosteleros del Oriente ha tenido una gran ocupación en agosto. / E. C.

Aseguran que hay buenas perspectivas para septiembre, aunque se encomiendan al buen tiempo para «ponerle la guinda al verano»Pese a que la meteorología no ha sido la mejor, la ocupación ha rondado el «95%»

LAURA CASTRO LLANES.

Dicen que al mal tiempo buena cara y eso debieron pensar los miles de turistas que visitaron el Oriente de la región durante el mes de agosto. Dejaron unos datos de ocupación que rozan el lleno absoluto tal y como señalan las asociaciones de hotelería y hostelería de la comarca. Agosto sigue siendo «la estrella del verano» a pesar de que este «ha sido uno de los peores» en lo que al clima se refiere.

Así lo expresó José Luis Cueli, presidente de la Asociación Colunguesa de Turismo (Acotur), quien añade que «el mal tiempo no ha frenado la línea ascendente que iniciamos tras la crisis». Destaca que en términos generales, ha sido un buen verano, pero «agosto se lleva la palma y rondamos una tasa de ocupación de entre el 95 y el 100%». Cueli apunta a «las reservas anticipadas» como principal indicativo de la mejora turística que ha experimentado la comarca en los últimos años. Un análisis que comparte Gustavo Sánchez, presidente de la Asociación Piloñesa de Turismo, quien asegura que «se confirmó la tendencia del año pasado». El mal tiempo «no afecta tanto al turismo de interior» porque, señala, «hay una amplia oferta de actividades que permiten a los visitantes entretenerse sin necesidad de tener sol».

En este sentido, los Picos de Europa volvieron a ser el principal atractivo de la comarca Oriental como confirman los datos que baraja José Antonio Sánchez, presidente de la asociación de empresarios de la zona (Incatur), quien confirma que «las dos semanas centrales de agosto tuvieron una ocupación del 100%». Sánchez destaca que fue «superior» al año pasado porque «no dejaron de llegar viajeros a la oficina en busca de alojamiento, pero nos fue imposible ayudarles porque estaba todo completo y reservado desde hacía muchas semanas».

«A diario llegaron viajeros a la oficina en busca de alojamiento, pero estábamos llenos»«La tendencia sigue siendo al alza y este agosto ha sido superior al del año pasado»«No hay mayor orgullo que saber que los clientes se van satisfechos con el trato»

A pesar de que el turismo de interior goza cada vez de más adeptos, las localidades de Llanes y Ribadesella siguen siendo las protagonistas del verano. Así lo corrobora Sabino Martínez, presidente de la Asociación de Turismo Rural de Ribadesella, quien subraya que «durante todo agosto mantuvimos una media elevada, en torno al 97 o 98% de ocupación». Unas cifras muy similares a las que manejan en el colectivo de empresarios turísticos de Llanes y Ribadedeva, tal y como destaca su presidente Ángel Bada. «La gente se va muy satisfecha y en general ha sido un buen mes para todos», comenta.

Relación calidad-precio

Agosto es el período «por excelencia» de los visitantes que llegan a la costa Oriental en busca de una mezcla de paisajes, playas y un clima suave y encuentran en las villas riosellana y llanisca esta combinación. También la gastronomía juega un papel «fundamental» a la hora de atraer viajeros a la región. «La relación calidad-precio en la comarca es muy buena y los clientes se van encantados de lo que consumen y del trato que reciben», señala Javier Garaña, presidente de la Asociación Llanisca de Restaurantes (Allares). Recalca el trabajo que llevan haciendo desde hace más de 15 años en el colectivo con la calidad como base que «nos ha dado unos resultados excelentes y no hay mejor orgullo ni recompensa que saber que nuestros visitantes se van con la sensación de haber tenido la mejor acogida posible».

A pesar de que las asociaciones del sector turístico en la comarca coinciden en que desde el 27 de agosto han experimentado un «notable bajón en el nivel de ocupación», se muestran optimistas con las previsiones de septiembre. El puente por el Día de Covadonga, festividad en Asturias, y celebraciones como las del bando de La Guía en Llanes auguran una primera quincena prometedora.

«Pensamos que hasta el día 10 tendremos los alojamientos bastante llenos. A partir de ahí ya será cuestión de los fines de semana y de que nos acompañe el buen tiempo», vaticina el presidente de Fomtur. Sus pronósticos van en la línea de los que hace Martínez, de la Asociación de Turismo Rural de Ribadesella, quien recuerda que el año pasado «tuvimos unos porcentajes de ocupación muy buenos que giraban alrededor del 97%». Una de las principales motivaciones es que «en esta región, septiembre y octubre suelen ser meses muy buenos en lo que al clima se refiere y nos permite alargar un poquito más el final del verano».

Sin embargo, las principales asociaciones turísticas de la comarca coinciden en que se trata de otro tipo de turismo más concentrado en los fines de semana y en los puentes. Además, no son tan previsores como en los meses centrales de la temporada estival. «Suelen dejar las reservas para última hora porque saben que hay menos ocupación que en julio y agosto», apunta el presidente de Incatur.

De nuevo, vuelven a ser apreciables las diferencias entre las villas costeras y el interior de la comarca. En este sentido, Gustavo Sánchez, de Aspitur, señala que «el mes de septiembre suele ser más residual» y destaca que «la afluencia baja drásticamente pudiendo reducirse incluso a la mitad» en comparación con julio y agosto. Sánchez subraya que «es aquí cuando empieza el juego de la temporada baja y las ofertas por fines de semana» que son las iniciativas que «mantienen un poco vivo el turismo» hasta que decae definitivamente con la llegada del otoño.

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