Condena unánime de los alcaldes a los ataques contra la regidora pongueta

Marta Alonso, en su despacho en el Consistorio de Ponga. /  NEL ACEBAL
Marta Alonso, en su despacho en el Consistorio de Ponga. / NEL ACEBAL

«No podemos permitir que se atente contra la vida de una persona que lo único que hace es trabajar por sus vecinos», coinciden en la comarca

LUCÍA RAMOS BELEÑO.

Patatas en el tubo de escape, tornillos de las ruedas aflojados, fincas quemadas e incluso una persecución por la carretera. Tras tres años sufriendo todo tipo de ataques hacia su persona, por los que llegó a interponer más de media decena de denuncias ante la Guardia Civil, la alcaldesa de Ponga, la socialista Marta Alonso, decidía este jueves hacer público su particular calvario. Una situación que era «un secreto a voces» en el concejo pongueto y que la política relaciona directamente con el cargo que ocupa, pues fue cuando accedió al mismo cuando comenzaron los agravios. La historia de la regidora corrió ayer como la pólvora por una asombrada comarca cuyos alcaldes quisieron manifestar su «más absoluto rechazo» a los ataques sufridos, así como su apoyo a una mujer a la que todos coinciden en calificar como «fuerte y luchadora».

Uno de los primeros en pronunciarse fue el alcalde de Parres, el socialista Emilio García, para quien lo sucedido en Ponga es «espeluznante. Todo es opinable y puedes estar más o menos de acuerdo con una persona, pero existen cauces para pronunciarse. Que haya alcaldes que tengan que sufrir estas cosas recuerda a países con unas situaciones que yo no quiero para el mío», aseveró. En términos similares se expresó su homólogo cangués, el popular José Manuel González, quien calificó de «cobarde» la actitud de la persona o personas que estén detrás de los sabotajes

El regidor del vecino concejo de Amieva, el forista José Félix Fernández, aseveró que «no cabe en cabeza humana hacer algo así» e indicó que él también sufrió alguna pintada ante el Consistorio cuando llegó a la alcaldía. «Siendo tan pocos, en los concejos pequeños deberíamos llevarnos bien, dejar a un lado las diferencias políticas y luchar juntos», apostilló. Su colega José Antonio Roque (Foro), al frente del gobierno de Peñamellera Alta, también apuntó que «lo que le pasó a Marta nos puede pasar a cualquiera, estamos todos en el mismo barco». Se mostró convencido de que «no van a poder con ella, lucha contra viento y marea».

También quiso mostrar su «total apoyo» a la regidora el llanisco Enrique Riestra (Vecinos por Llanes), quien recalcó que «esto no es una cuestión de partidos, sino de gente honesta, que lucha contra la corrupción, y deshonesta. Sabemos que es duro y que estamos muy expuestos, pero lo que le está pasando a la alcaldesa de Ponga es despreciable, es una locura y sé de lo que hablo», agregó, y la animó a «seguir firme».

Desde Colunga, el socialista Rogelio Pando calificó la situación de «vergonzosa. No podemos permitir que se atente contra la vida de una persona que lo que hace es trabajar por su municipio y que, además, lo hace en una situación muy delicada, viendo cómo sus predecesores dejaron al concejo prácticamente destruido», apuntó. El regidor piloñés, el también socialista Iván Allende, se sumó a la condena de sus homólogos. «Me enteré por la prensa de que Marta había sufrido un nuevo sabotaje a su vehículo y sé que lleva ya unos cuantos, así como pintadas y otras cosas. Puedes estar más o menos de acuerdo con la gestión de alguien, pero nunca se puede llegar a actos violentos como estos», censuró.

Mucho más directo fue el alcalde de Ribadedeva, Jesús Bordás (PSOE), para quien los agravios que lleva tres años sufriendo su colega pongueta recuerdan a «comportamientos nazis. Son, además, irrespetuosos con la voluntad de los vecinos, pues ella está ahí porque la votaron, no entró por la fuerza». El peñamellerano José Manuel Fernández (PP), por su parte, señaló que lo ocurrido «ni es de recibo, ni tiene justificación», aunque, apuntó, «afortunadamente no es lo común».

«Tintes machistas»

Para José Manuel Abeledo (PSOE), al frente del Ayuntamiento de Onís, «se trata de un ataque no solo ideológico y sin razón, sino con tintes de machismo, pues hay cierta gente que aún no ve con buenos ojos la presencia de las mujeres en cargos de responsabilidad política». También de machismo habló la regidora riosellana, la forista Charo Fernández, para quien lo que está viviendo Marta Alonso «es terrible. A mí también me llegaron a rayar el coche, a deshinchar las ruedas e incluso a arrancar los retrovisores. No sé si piensan que por ser mujeres vamos a ser más vulnerables, pero la realida es la contraria, pues al tener que demostrar nuestra valía doblemente, le echamos más narices a situaciones adversas», aseveró.

Finalmente, Salomé Samartino (PP), alcaldesa de Caravia, se sumó a la oleada de indignación por «unos actos deplorables. Pata atacar así a una persona que trabaja por los demás hay que tener una falta de ética y de escrúpulos terrible». La regidora habló incluso de «terrorismo» y señaló que «todo esto le da aún más valor al trabajo que Marta está haciendo en Ponga».

También la presidenta de Foro en el concejo pongueto, Menchu Sánchez, quiso pronunciarse ayer al respecto de los agravios. «Condenamos cualquier acto vandálico, como no podría ser de otra forma, pero es inadmisible que Marta Alonso deje entrever que Foro está detrás. Con la misma contundencia, criticamos las palabras de la alcaldesa, que vuelve a dar muestras de una incapacidad absoluta para la actividad pública», afeó.

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