Los consistorios de la comarca temen que la nueva ley de contratación les «paralice»

Oficinas del Ayuntamiento de Ribadesella. /  NEL ACEBAL
Oficinas del Ayuntamiento de Ribadesella. / NEL ACEBAL

G. P. LLANES.

El pasado 9 de marzo entraba en vigor la nueva Ley de Contratos del Sector Público, un texto normativo que introduce cambios como una disminución en el valor de los contratos menores, un mayor uso de los medios electrónicos, la supresión de contratos sin publicidad o la obligación de división en lotes para facilitar el acceso de pymes. Los alcaldes de la comarca prevén que la normativa, llamada sobre el papel a mejorar la transparencia de las administraciones públicas, complicará su labor debido al incremento de tramitación burocrática.

«Es más trabajo para los técnicos que ya de por sí están saturados», expone la alcaldesa de Ponga, Marta Alonso (PSOE). «Paraliza la actividad municipal, todo va a ser más lento», señala el también socialista Rogelio Pando, regidor de Colunga. Por su parte, desde Piloña, el alcalde, Iván Allende (PSOE), apunta a que «los ayuntamientos ya tenemos bastantes limitaciones de personal y con una ley tan farragosa será peor». Añade en este sentido que «no todos hacen la misma interpretación de la ley», lo que puede «dar problemas». El equipo de gobierno de Ribadesella, de Foro, también apunta a que con «la tramitación y el papeleo se va a perder más tiempo». Desde Caravia, la popular Salomé Samartino considera que los plazos serán «algo más largos», pero indica que «hay que adaptarse».

La contratación electrónica, ahora obligatoria, también preocupa, especialmente en los consistorios de menor tamaño y recursos. «Estamos en ello, pero nos cuesta un poco», explica el regidor de Amieva, el forista Félix Fernández. Por su parte, en Peñamellera Alta, también con gobierno de Foro, el alcalde José Antonio Roque destaca que su ayuntamiento fue «pionero» en este tipo de contratación por vía telemática. «Somos los más avanzados», sostiene.

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