Creatividad y reajustes para hacer frente a la temporada baja

Varios turistas pasean por una calle Mayor de Llanes donde ya abundan los negocios cerrados por temporada baja. / FOTOS: JUAN LLACA

Los establecimientos cierran sus puertas o modifican sus horarios aprovechando los fines de semana y puentes con más afluencia

LAURA CASTRO LLANES/RIBADESELLA.

El otoño llegó oficialmente el pasado jueves y con él, el inicio de la temporada baja para los empresarios del Oriente de la región. Restaurantes, comercios y hoteles comienzan a centrar sus ofertas en los fines de semana y los festivos para atraer a los visitantes de última hora de la comarca. Precisamente será la próxima festividad del Pilar, puente del 12 y 13 de octubre, la que marcará el final de la afluencia turística. A partir de entonces, los empresarios optarán por reajustar sus horarios o cerrar sus puertas hasta la Semana Santa de 2018.

«En enero y febrero abrimos solo los fines de semana, porque es una época en la que la villa está prácticamente vacía», explica Marián Gutiérrez, dependienta en una tienda de productos y artesanía asturiana de Ribadesella. Considera que el verano ha sido bueno para el negocio, pues «al no haber demasiados días de playa, los turistas se dedicaron a pasear y comprar». Con la mente ya puesta en la temporada baja, Marián confiesa que ya han empezado a reducir los pedidos de productos en función de la demanda, pues «toca hacer las cosas sobre la marcha, manteniéndonos de puente en puente».

Una estrategia que comparten hosteleros como Guillermo Somoano, propietario del restaurante El Ancla en Ribadesella. «Aprovechamos el invierno para coger las vacaciones, aunque logramos mantenernos abiertos todo el año con un reajuste de los pedidos», explica el restaurador riosellano. Asegura que el que acaba de terminar fue un buen verano, pues las nubes y la lluvia animaron a los visitantes de la villa a optar por la gastronomía como una de las principales alternativas de ocio. Coincide con Marián en que «el mes de agosto fue mejor que el de julio» y recuerda con cierta nostalgia los días en los que el restaurante estaba lleno, pues «se ha notado mucho la vuelta al cole y ahora tocará aprovecharse de los fines de semana y los puentes para mantener la economía del negocio».

El momento de hacer obras

Los llaniscos del pub Garelli son unos «expertos en explotar la rentabilidad de los festivos» y reafirman su creencia de que «el verano nos gusta, pero el invierno tiene su encanto porque nos permite poner en marcha nuevos proyectos». Claudio y Asier Martínez explican que tienen pensado llevar a cabo varios espectáculos musicales que les garanticen la afluencia de público en la temporada baja.

De hecho, aprovechan la vuelta al horario invernal, cuando solo abren los fines de semana, para realizar pequeños reajustes en el local. «Estamos creando un espacio dedicado a la música de antes, con vinilos de los años ochenta y noventa», comentan. En verano, estos hosteleros aprovechan la privilegiada localización de su establecimiento frente a la ría de Llanes, pero con el frío se han visto obligados a construir un cierre y poner calefacción. Por eso, los nuevos proyectos en los que trabajan se desarrollarán en el interior del local.

Otros empresarios ven en la red la oportunidad de obtener un plus para los meses con ingresos más bajos. Es el caso de la tienda llanisca de ropa Xelfy. «Solemos tener una clientela fija, tanto de la zona como de fuera. Muchos son del País Vasco y aprovechan los fines de semana para hacer sus compras, aunque a través de las redes sociales hacemos también envíos a toda España», explican Maite López y María Eugenia Concha, las dependientas del negocio. La propietaria de Xelfy dispone además de otra tienda, también en la calle Mayor de Llanes, que solamente abre durante la temporada estival. «En verano es imposible abarcar toda la clientela que tenemos. Julio y agosto suelen ser dos meses muy buenos para los dos establecimientos», señalan Maite y María.

Adiós a los refuerzos

Con la llegada de la temporada baja, los empresarios, especialmente los del sector de la restauración, se ven obligados a prescindir del personal que contrataron para la época de más clientela. En el restaurante llanisco La Carbonería llegan a incorporar hasta a diez personas para los meses de verano, lo que supone «un gran contraste» respecto al resto del año, pues el establecimiento permanece cerrado de diciembre a marzo. «No nos compensa estar abiertos. Más del 70% de los beneficios los obtenemos en los meses de junio, julio y agosto. Tenemos una plantilla fija de cuatro para otoño y primavera y cuando llega el verano solemos buscar más camareros», explica su propietario, Pepe Cavallé.

También en las tiendas el número de dependientes puede llegar a duplicarse en la época estival, como sucede en Xelfy. «Los refuerzos de verano se quedan hasta noviembre para que la plantilla fija pueda coger vacaciones», explica María Eugenia Concha, quien recalca que «cuando regresa la temporada alta, volvemos a contar con ellos».

Oportunidad para jóvenes

No obstante, no todos los empresarios logran mantener abiertos sus negocios. De hecho, uno de los sectores que se ve obligado a cerrar cuando finaliza el período estival es el del ocio de aventura. El buen tiempo es el que marca su época de actividad, por lo que las personas que trabajan en estas empresas suelen ser jóvenes estudiantes que aprovechan el verano para desempeñar los conocidos 'minijobs' que les permitan conseguir un dinero extra.

Es el caso de Andrea Rosete, una riosellana de 21 años que finalizó este año sus estudios de fotografía. «La empresa cerrará a partir de noviembre, por lo que comenzaré la ardua tarea de repartir currículums y con suerte, encontrar algo relacionado con mi formación», planea la joven fotógrafa. Sin embargo, no descarta la posibilidad de regresar a los deportes de aventura a partir de mayo, cuando el negocio vuelva a abrir de cara a la temporada alta. «Estoy muy contenta en este trabajo y si no encuentro nada que me guste más, volvería encantada a trabajar aquí el próximo verano», concluye Rosete.

Fotos

Vídeos