Cuatro «escondites» para filmar a los quebrantahuesos desde Cabrales

Una turista fotografía las aves necrófagas desde el Mirador de la Reina, en Cangas de Onís. /  NEL ACEBAL
Una turista fotografía las aves necrófagas desde el Mirador de la Reina, en Cangas de Onís. / NEL ACEBAL

La instalación, pendiente de autorización ambiental, es pionera en la cordillera Cantábrica y prevé atraer a fotógrafos y productoras de documentales

GLORIA POMARADA CARREÑA.

La observación de grandes aves rapaces en libertad es un espectáculo que muy pocos tienen la oportunidad de disfrutar en vivo y en directo. Sin embargo, la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ) está próxima a lograr que las imágenes de la naturaleza más salvaje lleguen a todas las pantallas del planeta. El pasado año, los quebrantahuesos liberados en Picos de Europa fueron ya protagonistas del documental 'Pyrenees Mountain', realizado por una productora holandesa para la televisión pública japonesa NHK. La cinta exhibida en todos los hogares del país nipón puede ser la primera de muchas, ya que la Fundación ha puesto en marcha un proyecto para habilitar puntos específicos de filmación -conocidos como 'hide' o escondite- en el paraje cabraliego de Vallisondi, próximo a los límites del Parque Nacional de los Picos de Europa.

La experiencia de la entidad conservacionista con la grabación para la televisión de Japón puso de relieve la necesidad de contar con unos emplazamientos que aseguren una adecuada captación de las imágenes. «Las productoras quieren grabar con ciertas garantías, no pueden perder el tiempo. Cuando la BBC viene, quiere imágenes de calidad», ejemplifica el director de LIFE+ 'Red Quebrantahuesos', Gerardo Báguena. Productoras europeas y norteamericanas han expresado ya a la Fundación el interés de filmar la naturaleza en esta zona del Oriente, explica. Dada la demanda, la propuesta planteada pasa por habilitar un «espacio mixto» en Vallisondi, que serviría tanto como punto de alimentación suplementaria para aves necrófagas como lugar de filmación y captura fotográfica.

Actualmente, el único enclave de alimentación y observación -no adecuado para las imágenes profesionales- es el existente en el Mirador de la Reina, en Cangas de Onís. El cabraliego, detalla el documento que desgrana el proyecto, sería «complementario y destinado a aves necrófagas en una zona estratégica por ser paso habitual de grandes rapaces, incluidos los quebrantahuesos liberados en el proyecto de reintroducción». El eje audiovisual del plan se fija como objetivo la «difusión del proyecto de recuperación entre ecoturistas y profesionales de la fotografía y los documentales de la naturaleza». Ademas, explica, permitiría la «obtención de recursos» y garantizaría «su autofinanciación», pues el mantenimiento de los puntos de alimentación recae hasta la fecha en la Fundación.

Los beneficios, explica Báguena, también repercutirán en la economía local, pues la presencia de productoras audiovisuales implica un gasto en el sector de la hostelería de la zona. «La biodiversidad puede generar ingresos en los municipios», destaca el director.

Localizaciones en octubre

El documento de impacto ambiental salía ayer a información pública y permanecerá expuesto durante un plazo de veinte días. A continuación, se iniciará el proceso administrativo encaminado a obtener la autorización del Principado. De aprobarse, la previsión de la Fundación es desarrollar durante el otoño el trabajo de campo, en el que colaborarán expertos en imagen para seleccionar la mejor ubicación de los puntos de filmación. «El próximo año estaría operativo», indica Báguena.

El proyecto contempla la utilización de 12.613 metros cuadrados de monte de utilidad pública y el emplazamientos de cuatro 'hides'. Serán estructuras de madera desmontables, de 3x2 metros y con capacidad para tres operadores de cámara o fotógrafos. A través de un cristal espía podrán así tomar imágenes en un paraje frecuentado tanto por los quebrantahuesos como por otras especies de aves rapaces, como el buitre leonado, el águila real y el alimoche. «Será el primer punto para acceder a las especies de forma ordenada», explica Báguena, quien recuerda que experiencias similares ya se han implantado en Cataluña y Aragón, pero nunca antes en la cordillera Cantábrica.

La instalación de los 'hides' requerirá, además, una adecuación de las vías de acceso a Vallisondi, mediante un desbroce manual de los caminos, así como de la finca. En todo el proceso, la Fundación prevé contar con la opinión de los cazadores de Cabrales. «Queremos colaborar para que no genere problemas», sostiene Báguena.

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