«La cueva se está muriendo poco a poco», dice Alfonso Millara

Un momento de la mesa redonda de la tarde. /  NEL ACEBAL
Un momento de la mesa redonda de la tarde. / NEL ACEBAL

J. GARCÍA RIBADESELLA.

Cumplidos los 50 años, nadie sabe si las pinturas rupestres de Tito Bustillo seguirán bajo el macizo de Ardines en 2068. El director de la cueva, Alfonso Millara, cree que no, porque, «lamentablemente, la caverna se está muriendo poco a poco». Millara moderó este sábado una mesa redonda con cinco de los descubridores y en la Casa de Cultura de Ribadesella dijo que, «probablemente no habrá centenario».

No obstante, para evitar esta catástrofe patrimonial, Millara propuso tres actuaciones de urgencia: eliminar los purines que arrastra el río San Miguel, «saneando su cuenca», suprimir todos los eucaliptos plantados en el macizo de Ardines, «porque están en el interior de la cueva» y revisar el régimen de visitas, «ya que todas se dirigen al panel principal, un panel que no respira y que tiene gran concentración de CO2».

Alfonso Millara hizo estas declaraciones a título personal y después de consensuar con sus contertulios la fecha del descubrimiento de Tito Bustillo. Al final, a regañadientes en alguno de los casos, se concretó en que el acontecimiento se produjo el 12 de abril de 1968, día de Viernes Santo. Así lo pactaron Amparo Izquierdo Vallina, Elías Ramos Cabrero, Jesús Fernández Malvárez, Eloisa Fernández Bustillo y Ruperto Alvarez Romero. Aquel fue el momento más «impactante» de sus vidas.

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