La cultura y la gastronomía, claves para desestacionalizar el turismo en la comarca

Ignacio Bosch posa en el Parador de Cangas de Onís, que él mismo dirige. /  NEL ACEBAL
Ignacio Bosch posa en el Parador de Cangas de Onís, que él mismo dirige. / NEL ACEBAL

LAURA CASTRO RIBADESELLA/CANGAS.

«Los recursos culturales no dependen de la lluvia y el frío y atraen a gente en cualquier época del año». Esta es la idea que barajan en el Consistorio de Ribadesella para atraer visitantes al concejo durante las temporadas de menos afluencia. Así lo explica Charo Fernández Román, regidora riosellana, quien asegura que «el recurso más importante del municipio es la cueva de Tito Bustillo». Por eso este año se ampliaron los días de apertura, para evitar que «muchos establecimientos, especialmente los hoteleros, cerraran en noviembre», indica Fernández.

Además, desde el Consistorio de Ribadesella han optado por otras alternativas de ocio para los meses en los que empieza a decaer el número de visitantes con el objetivo de alargar un poco más la temporada alta. Así, en octubre se celebrará un concurso de pinchos en los establecimientos de la villa. Una iniciativa que desde el Ayuntamiento han promocionado en el País Vasco y en Castilla y León, «por ser zonas próximas que facilitan las escapadas de un par de días», señala la alcaldesa.

Los concejos del Oriente buscan desde la segunda quincena de septiembre potenciar el turismo de fin de semana y de festivos, especialmente en la época otoñal. Una iniciativa aplaudida por Ignacio Bosch, director del Parador de Cangas, quien asegura que «todos debemos hacer un esfuerzo por desestacionalizar el turismo y poner en alza los recursos de la comarca, incluso en los meses de invierno». En este sentido, Bosch señala que «los Picos de Europa en otoño ofrecen un paisaje idílico, lleno de color y contrastes, pero cuando están nevados son espectaculares. Es un paraje que no tiene comparación y que debemos aprovechar más allá de la época estival», agrega.

Asimismo, el director del Parador se suma a la apuesta por la cultura y la gastronomía como «bienes atemporales» de la región. «Somos famosos por ofrecer una alta calidad culinaria y esto no va asociado a ninguna temporada», expresa Bosch. También pone en alza el valor cultural del Santuario de Covadonga y del Parador de Villanueva, que él mismo dirige. «Son tesoros históricos y culturales de la comarca que pueden ser disfrutados en cualquier época y que podrían contribuir a un reparto más equitativo del turismo», asevera.

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