La CUOTA abre la puerta a construir en varias zonas paralizadas de Llanes

Vista de las parcelas de La Raizona, que ocupan una superficie de 27 hectáreas, con las cinco viviendas ya edificadas. /  JUAN LLACA
Vista de las parcelas de La Raizona, que ocupan una superficie de 27 hectáreas, con las cinco viviendas ya edificadas. / JUAN LLACA

El Ayuntamiento señala que «ya se están cursando las licencias» de los terrenos ahora autorizados, como los de La Raizona o La Huertona

GLORIA POMARADA LLANES.

Un informe de la Comisión de Urbanismo y Ordenación del Territorio del Principado de Asturias (CUOTA) sienta las bases para la apertura de una nueva etapa en el urbanismo de Llanes. Terrenos como La Raizona, La Huertona o La Llavandera podrán así ver desbloqueadas las licencias de construcción que «se habían dejado en barbecho», explica la teniente de alcalde y concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Llanes, Marián García de La Llana.

La resolución de la CUOTA fue trasladada al Consistorio hace dos semanas, indica la edil, y el Ayuntamiento «ya está cursando las licencias y tramitando los expedientes» relativos a parcelas comprendidas en La Raizona y La Huertona, dos de las áreas del concejo «donde hay mayor demanda». Licencias que, añade, se podrán otorgar ahora con garantías, «al amparar la CUOTA su validez».

Las dudas acerca de la capacidad del Ayuntamiento para tramitar los permisos de construcción sin incurrir en prevaricación era precisamente el motivo por el cual habían solicitado un informe externo el pasado año. Las conclusiones emitidas por un despacho de abogados de Madrid advertían de la incapacidad municipal para conceder licencias en zonas desarrolladas con planes parciales.

La Comisión dice que si el suelo se transformó en urbanizado cabe otorgar licencias

La raíz de la incertidumbre jurídica ahora resuelta por la CUOTA se encuentra en la anulación del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) en 2010 -ratificada por el Tribunal Supremo en 2013- de los planes parciales amparados por el plan general de ordenación (PGO) de Llanes, también anulado. «La declaración de nulidad de un plan de urbanismo determina que los instrumentos de planeamiento jerárquicamente subordinados al declarado nulo devienen asimismo nulos, justamente por haber quedado desprovistos de sustento normativo», recogía hace cinco años el fallo del Supremo.

En 2016, un expediente de la CUOTA apuntó en el mismo sentido. «En ausencia de planeamiento general en el concejo de Llanes, no puede existir suelo urbanizable», recogía el documento. «El suelo afectado debe considerarse, salvo prueba en contrario, como suelo no urbanizable» al que «se aplicaría el TROTU (Texto Refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de ordenación del territorio y urbanismo) y el reglamento de ordenación del territorio y urbanismo de Asturias (ROTU), pero, en principio solo cabrían edificaciones vinculadas a los usos agrarios o ganaderos y aquellos de utilidad pública o interés social», indicaba.

Paralelamente al proceso de consulta abierto por el Ayuntamiento, se registraron peticiones en el mismo sentido por parte de particulares con intereses de construcción en terrenos como La Huertona o La Raizona. Y ese «salvo prueba en contrario» que recogía el expediente fue explorado por los afectados, que trataron de probar que las parcelas en cuestión «encajan en la definición de suelo urbano» del TROTU y el ROTU por ser terrenos dotados de servicios de acceso rodado, abastecimientos, capacidad de uso residencial y estar «integrados en una malla urbana» cuyos viales y redes de servicios «no están desligados del entramado urbanístico existente».

Por su parte, la vertiente del proceso promovida por el Ayuntamiento entró en una nueva fase antes del verano, cuando la edil de Urbanismo se reunió con el consejero de Ordenación del Territorio, Fernando Lastra, en la que este adquirió el compromiso de buscar una solución «después del verano» a la situación de parálisis urbanística del concejo, cuenta García de La Llana. «En octubre nos mandaron una resolución de la CUOTA diciendo que sí se podrían otorgar las licencias, pero los servicios jurídicos no lo veían claro», abunda la edil.

De hecho, a principios de noviembre se registraba en la CUOTA un escrito de la propia concejala en el que se apreciaba «la aparente contradicción entre el informe de la Permanente de la CUOTA del 28 de septiembre de 2017 y del 10 de agosto de 2016» e instaba por ello a emitir una «aclaración al respecto».

La respuesta de la Comisión de Urbanismo es que «no se da la contradicción» referida por Marián García de La Llana y recuerda que si el suelo en cuestión «se transformó en suelo urbanizado, reuniendo todas las características y condiciones del suelo consolidado, el Ayuntamiento podrá otorgar licencias aplicando directamente las condiciones del TROTU», misma razón a la que habían aludido los particulares.

Recuperación de la actividad

Desde el Ayuntamiento, valoran la aclaración hecha por el órgano urbanístico del Principado, que permitiría la recuperación de la actividad del sector de la construcción en el concejo. «Mucha gente tiene parcelas en La Raizona o La Huertona, era una prioridad del departamento de Urbanismo. Con esta solución de la CUOTA ya está amparada» la tramitación de licencias, explica Marián García de La Llana.

En terrenos como La Raizona, se llegaron a otorgar en etapas del gobierno socialista seis licencias de obras y cinco de las parcelas fueron ocupadas. «Ya había edificaciones, incluso una municipal», señala.

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