Dejan sin sanción al ganadero riosellano investigado por supuesto maltrato animal

La Consejería ha comprobado que ha limpiado la explotación y alimentado a las reses que presentaba un estado de «delgadez extrema»

T. B. RIBADESELLA.

El ganadero riosellano que está siendo investigado por un presunto delito de maltrato animal ha atendido las indicaciones realizadas desde la Consejería de Desarrollo Rural y ha modificado las condiciones en las que tenía cerca de una treintena de sus 153 reses casinas. Ha limpiado la cuadra que donde guardaba a estas vacas, que estaba repleta de suciedad y estiércol, y ha dado de comer a los animales.

El pasado 24 de julio agentes de Seprona recibían una denuncia en la que se alertaba de los fuertes mugidos que provenían de una de las naves de esta explotación. Personados en el lugar comprobaron que había siete vacas en el exterior que presentaban un «estado de extrema delgadez», según indicó la Guardia Civil. En similar situación se encontraban las reses del interior de la cuadra. A petición de los agentes se personaron en el lugar veterinarios de la Consejería. Estos inspeccionaron la explotación para verificar las condiciones insalubres de la misma. También decretaron una serie de medidas que debía adoptar el investigado, un ganadero de 36 años, para no ser sancionado por el Principado, al margen de lo que vaya a decretar la titular del juzgado de Cangas de Onís a quien se le entregaron las diligencias.

Los veterinarios de la Consejería estuvieron este lunes visitando de nuevo esta explotación y determinaron que el ganadero había cumplido lo ordenado. Había limpiado la cuadra y eliminado de ella los excrementos, así como dado de comer a sus animales y puesto alimento y agua en los comederos y abrevaderos. Tras este análisis la Consejería ha optado por no imponer ninguna sanción al ganadero.

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