Destrozan de nuevo la Santina riosellana, así como mobiliario urbano y escaparates

Los vándalos destrozaron la imagen y arrancaron el arco que la cubría./
Los vándalos destrozaron la imagen y arrancaron el arco que la cubría.

La Guardia Civil está investigando los hechos para intentar dar con los culpables y la alcaldesa indica que se trata de algo «aislado»

L. RAMOS RIBADESELLA.

La imagen de la Virgen de Covadonga instalada en un lateral de la iglesia parroquial de Ribadesella para conmemorar el año jubilar mariano ha vuelto a ser objeto de la ira de uno o más individuos que durante la madrugada del pasado martes se ensañaron con ella, destrozándola por completo. Es la segunda vez que esto sucede, pues ya en noviembre de 2017 la imagen amaneció decapitada y arrancada de la peana que la sostiene.

En esta ocasión, además, los atacantes decidieron cebarse con más elementos y mobiliario de la zona, dejando un reguero de desperfectos que ya ha sido puesto en conocimiento de la Guardia Civil, según confirmaba ayer la alcaldesa riosellana, la forista Charo Fernández, a este diario. En su recorrido, los vándalos no solo acabaron con la estatua, sino que arrancaron de cuajo uno de los pinos que el Consistorio tiene plantados en las macetas municipales de la calle Segundo Ruisánchez, más conocida por los riosellanos como travesía de la Iglesia, y estrellaron varias botellas contra los escaparates de la emblemática confitería La Veguina.

En el caso de la imagen de la Santina, «los vándalos tuvieron que saltar la valla que se había puesto al reponerla tras el primer ataque y tuvieron que golpearla con un objeto muy duro, pues los operarios de limpieza del Ayuntamiento se la encontraron tirada por la calle y completamente destrozada», según explicaba ayer una feligresa. La mujer se preguntaba «quién puede hacer algo así, si la estatua no molesta a nadie y está en terrenos de la Iglesia».

De forma similar se expresaba la regidora, quien se mostraba indignada con unos hechos que, recalcó, «son algo aislado en Ribadesella. Este tipo de sucesos no son frecuentes aquí», insistió. Censuró, como no podía ser de otra forma, «un comportamiento incomprensible de destrozar por destrozar», máxime teniendo en cuenta «lo que la Santina significa para los asturianos, sean o no religiosos».

Tampoco se explicaba lo sucedido una de las empleadas de la bombonería que resultó afectada, Alejandra Sierra. «Nos llevamos una sorpresa enorme al ver uno de los escaparates agujereado y resquebrajado y otro con marcas de haber recibido el impacto de varias botellas», reconocía ayer. Como la alcaldesa, indicaba que «este tipo de cosas no suelen ser habituales, ni en esta zona, ni en la villa en general. Es más, nunca nos había pasado nada similar, ni siquiera durante la fiesta de Las Piraguas, cuando se junta muchísima gente», aseveró.

Mientras los agentes del instituto armado realizan las pesquisas correspondientes para dar con los autores de los hechos, en la iglesia parroquial confían en poder disponer pronto de una nueva imagen de la Santina.

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