«Hay días en los que el olor no se aguanta, tienen que arreglarlo»

LUCÍA RAMOS LLANES.

En la calle, la opinión sobre el problema de vertidos y malos olores en torno a la depuradora de Llanes es firme: hay que atajarlos cuanto antes. Tanto locales como visitantes coinciden en que las manchas de aguas residuales «estropean un lugar que es espectacular. Da muchísima pena venir a dar un paseo y encontrarte semejante panorama», señalaban ayer Gustavo Sánchez y Carmen Ruiz. Residen en Oviedo, pero él es llanisco, por lo que conocen bien el problema. Por eso, lamentaban lo acontecido estos últimos días, «cuando más afluencia de turistas registra Llanes».

El llanisco Jesús Rodríguez se sumaba a las críticas. «Hay días en los que el olor es realmente insoportable y esto viene de lejos. Creo que ya va siendo hora de que los responsables de la depuradora lleven a cabo una investigación y solucionen el origen de los vertidos y los malos olores», manifestó.

Entre los afectados están los negocios ubicados en el entorno del Sablón. Es el caso del chiringuito Bluu Beach, donde los olores están presentes «desde el primer día. A veces da hasta vergüenza, pues hay clientes que preguntan si el olor viene de los baños», explicaba la empleada Raquel Valle. De la misma opinión es Maritza Bonilla, quien este verano atiende la furgoneta que Helados Revuelta tiene junto a la playa. «A veces se nota muchísimo el mal olor, y para quienes vendemos alimentos no es nada bueno», manifestó.

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