«Los echábamos en falta y una hora más tarde nos enteramos del accidente»

La curva por la que se salió el coche que cayó 80 metros y casi acabó en el río. / JUAN LLACA
La curva por la que se salió el coche que cayó 80 metros y casi acabó en el río. / JUAN LLACA

Los dos vecinos de Berodia e Inguanzo, en Cabrales, que cayeron 80 metros con el coche permanecen ingresados en la UCI del HUCA

GUILLERMO FERNÁNDEZ CARREÑA.

Dos vecinos de Cabrales, Javier Cardín, de 66 años y residente en Berodia, y Francisco Prieto, de 73 años y vecino de Inguanzo, resultaron heridos de gravedad al sufrir un accidente de tráfico el pasado miércoles en torno a las 20 horas. El vehículo que conducía Cardín, un Peugeot 309, matrícula O-1607-BG, se precipitó por un pronunciado desnivel de 80 metros hacia el arroyo Mirón, un afluente del río Casaño. Francisco Prieto salió despedido del coche y necesitó más de una hora para recorrer 500 metros por una ladera repleta de peñas y arbolado y salir a la carretera CA-2, a la altura del Mirador de las Cuevas, que desde Berodia desciende hasta el puente de Inguanzo. Allí se encontró con Abel Gonzalo Alonso, un joven de Berodia que viajaba hacia Carreña y cursó aviso al 112, a las 21 horas. En la llamada indicaban que «un vehículo con dos ocupantes se había salido de la vía y caído por un desnivel de unos cien metros. Uno de ellos había salido por sus propios medios hasta la carretera y el otro había quedado enganchado en un árbol», según comunicó el Centro de Coordinación de Emergencias.

Los dos heridos fueron trasladados de forma inicial al hospital de Arriondas con pronóstico grave, pero más tarde fueron derivados hacia el HUCA, en Oviedo, donde permanecían «ingresados en la UCI», según confirmaban en la tarde de ayer fuentes del Ayuntamiento de Cabrales.

Los vecinos confirmaron que Cardín y Prieto «son íntimos amigos» y explicaron que todas las tardes Cardín pasaba por Inguanzo a recoger a su compañero para pasar la tarde en Berodia. Solían regresar hacia las «ocho de la tarde y participaban en una partida de cartas en el bar La Caxiga». La dueña del establecimiento comentó que el miércoles «los echamos en falta y una hora más tarde llegó la noticia de que habían sufrido un accidente de tráfico».

Posibles causas del accidente

Para rescatar a Javier Cardín, los bomberos de Cangas de Onís tuvieron que instalar un polipasto, un aparato con varias poleas, y desplegar 80 metros de cuerda. Tras inmovilizarle con collarín y férula lo colocaron en una camilla nido y seis bomberos lo subieron hasta la carretera, con la colaboración de varios vecinos de la zona. Además de movilizar a los bomberos, el 112 pasó aviso al SAMU que envió al lugar al equipo médico de la UVI-Móvil de Arriondas, al equipo de Atención Primaria de Cabrales y a la ambulancia de soporte vital básico de Panes. La Guardia Civil valoraba ayer que entre las causas más probables del accidente estuviesen «una distracción o la velocidad inadecuada para una carretera de esas características».

El accidente se produjo en una curva muy cerrada, en la zona de la Cuécora, y los lugareños de Berodia e Inguanzo valoraban la «mala suerte» que había tenido sus convecinos porque la salida del coche de la calzada se produjo «en los únicos cuatro metros de carretera en los que no hay barrera quitamiedos».

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