Los ecologistas amenazan con denunciar el plan del lobo de Picos a nivel internacional

Ganado en Onís, en el Parque Nacional de los Picos de Europa. /  ACEBAL
Ganado en Onís, en el Parque Nacional de los Picos de Europa. / ACEBAL

Sesenta entidades firman un manifiesto en el que critican el nuevo protocolo por «validar la eliminación de ejemplares de un modo automático»

G. POMARADA CANGAS DE ONÍS.

El nuevo protocolo de regulación del plan del lobo en el Parque Nacional de los Picos de Europa suscita el «absoluto rechazo» de sesenta entidades ecologistas de toda España. En un comunicado remitido ayer, grupos conservacionistas, animalistas, ecologistas y científicos expresan su «firme disposición a elevar ante instancias nacionales e internacionales la denuncia de lo que, a todas luces, es una vulneración de los principios de conservación de un espacio natural excepcional». Así lo harán, dicen, de no presentar la dirección del Parque un «nuevo documento sobre la protección de la especie». Esa regulación, instan los ecologistas, debería contemplar «propuestas de mejora del sistema de pago de daños, de medidas preventivas y gestión ganadera y de seguimiento e investigación sobre la especie».

El protocolo del Parque, que aún debe ser sometido a votación -previsiblemente antes del verano- es para las entidades firmantes del manifiesto «un plan de control poblacional de lobos con aires de plan cinegético basado en el establecimiento de porcentajes de animales a matar independientemente de que se produzcan más o menos daños al ganado». El protocolo, al que ha tenido acceso este periódico, establece que el cupo de extracción «se calculará en función del tamaño poblacional» y «de la evolución de los daños a la cabaña ganadera», entre otras variables. El cupo «no podrá superar el 20% del número total de ejemplares estimado para cada grupo familiar».

Los ecologistas critican también que el reglamento «pretende validar la eliminación de lobos de un modo automático, permitiendo las batidas como procedimiento de eliminación de ejemplares, en las que además puedan participar particulares ajenos a las labores de vigilancia y gestión del propio Parque». En este sentido, el protocolo establece que las batidas serán llevadas a cabo por personal de las administraciones, si bien «cuando sea necesario por razones de efectividad» podrá participar «otro personal autorizado siempre bajo la supervisión y control» del Parque. Otro de los puntos con los que no están de acuerdo son los «controles excepcionales, a añadir a los cupos fijados», pues «queda a criterio de la dirección del Parque la interpretación de lo que son daños intensivos y reiterados».

También llama la atención a los conservacionistas la unanimidad de Asturias, Cantabria y Castilla y León en materia de control del lobo «cuando asistimos al precedente de la propuesta que en diciembre de 2017 hicieron para modificar el actual régimen de gestión, lo que vendría a suponer la creación de hecho de tres Parques». Sin embargo, afean, «para matar lobos nos ponemos de acuerdo». En el año del centenario, dicen, los Picos se enfrentan a su «agonía».

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