Los empresarios de Picos celebran la apuesta por el tren cremallera

Las inmediaciones del lago Ercina, repletas de coches a principios de mes. /  NEL ACEBAL
Las inmediaciones del lago Ercina, repletas de coches a principios de mes. / NEL ACEBAL

«Es una señal de buena voluntad y esperemos que no se quede solo en buenas intenciones», señala el presidente de Incatur, Toño Sánchez

LUCÍA RAMOS CANGAS DE ONÍS.

Con alegría y cierta cautela. Así reciben los empresarios de la zona de los Picos de Europa la decisión del Gobierno regional de reservar una partida de 90.000 euros en la ley de crédito extraordinario para iniciar el estudio de viabilidad del tren cremallera a los Lagos de Covadonga. Una apuesta que, pese a que todavía tiene que pasar por el Pleno de la Junta General para su aprobación definitiva, el sector turístico entiende como una muestra de que el Principado está dispuesto a, al menos, estudiar la posibilidad de hacer realidad el proyecto.

Se trata de un medio de transporte alternativo en cuya idoneidad llevan meses insistiendo tanto desde el Gobierno municipal de Cangas de Onís, en manos del Partido Popular, como desde el sector empresarial de la zona. De hecho, el presidente de la Asociación de Empresarios de los Picos de Europa (Incatur), José Antonio Sánchez, fue uno de los primeros en manifestar su satisfacción con la noticia. «Estamos contentos, pues consideramos que éste es un primer paso. Parece que finalmente van por el buen camino», reconocía a EL COMERCIO.

Tras unos primeros meses en los que el Ejecutivo regional no parecía interesado en sacar adelante un proyecto que ya fue planteado hace dos décadas por el entonces consejero de Fomento, el popular Juan José Tielve, este cambio de rumbo está siendo muy bien acogido en la comarca de Picos. «Lo vemos como una señal de buena voluntad, pero ahora toca esperar a ver qué pasos van a dar. Esperamos que no se quede solo en buenas intenciones y el tren sea por fin una realidad, que en definitiva es lo que queremos», indicó Sánchez.

Proyecto a largo plazo

Hizo, eso sí, un llamamiento a la cautela, pues en la asociación son conscientes de que, de salir adelante, el de este acceso alternativo a los Lagos de Covadonga es «un proyecto a medio o largo plazo». Insistió, eso sí, en el fuerte respaldo social con que cuenta la iniciativa. «Si tienen en cuenta la demanda que existe entre los empresarios y vecinos de la zona, se van a dar cuenta de que construir el tren es algo fundamental. Todos estamos diciendo que es la verdadera solución para agilizar la afluencia de visitantes a los Lagos».

Efectivamente, en numerosas ocasiones se ha señalado tanto desde el sector como desde los diferentes grupos políticos la idoneidad de este medio para terminar con los cada vez más frecuentes atascos en el entorno del Ercina, así como para reducir la polución al sacar a prácticamente todos los vehículos de esta zona del Parque Nacional.

Toño Sánchez fue más allá y aseveró que «la repercusión que la puesta en marcha del tren cremallera puede tener sobre el sector turístico es impensable». Defendió que el nuevo transporte ayudaría a lograr la ansiada desestacionalización del turismo «no solo en los Picos, sino en todo el Oriente».

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