El Archivo de Indianos inicia el camino para ser una referencia internacional

El empresario Antonio Suárez, presidente e impulsor de la Asociación de Amigos que garantizó el futuro del Archivo de Indianos, durante su intervención. /NEL ACEBAL
El empresario Antonio Suárez, presidente e impulsor de la Asociación de Amigos que garantizó el futuro del Archivo de Indianos, durante su intervención. / NEL ACEBAL

El Principado garantiza su apoyo a la iniciativa de la Asociación de Amigos de la entidad, integrada por una veintena de emprendedores mexicanos

TERRY BASTERRACOLOMBRES.

Hacer del Archivo de Indianos un museo de referencia a nivel internacional. Esa es la apuesta de la Asociación de Amigos de esta institución, compuesta por una veintena de empresarios aztecas, y que ayer se presentó formalmente en Colombres. Este colectivo garantizó con su apoyo económico la continuidad del Museo de la Emigración. Antonio Suárez, presidente de la asociación, ya avanzó hace unos meses que querían que el Archivo de Indianos no fuese solo un espacio que recogiese el fenómeno de la emigración asturiana durante los siglos XIX y XX a ultramar, sino que abarcase la de toda España. Ayer fue más allá y adelantó que el futuro de esta institución pase por convertirse en un museo de referencia internacional que tenga «presencia en toda España y América».

La iniciativa de la Asociación de Amigos del Archivo Indianos para el futuro de la entidad cuenta con el respaldo del Principado de Asturias. El presidente regional, Javier Fernández, estuvo ayer presente en el acto de presentación de este colectivo y transmitió a Suárez y al resto de empresarios aztecas que le acompañan que «contarán con el Gobierno de Asturias». «Nosotros seguiremos siendo un acto principal en la consolidación de la Fundación Archivo de Indianos. Nuestras maletas están preparadas para acompañaros en esas nuevas travesías», les transmitió Fernández.

Junto a Suárez estaban también Juan Antonio Pérez Simón, Monchita Pando, Guillermo González Nova y Francisco González, este último presidente de Reny Picot y que, además de inversiones en el país azteca, guarda una estrecha relación con el fenómeno de la emigración ya que su padre pasó tres décadas en Argentina.

Y es que aquel movimiento de miles de personas que marcó a la región y a sus descendientes, a ambos lados del Atlántico, es lo que ha impulsado a los empresarios mexicanos a realizar esta labor de mecenazgo con el fin de salvar el Archivo de Indianos de la difícil situación económica en la que se encontraba y que amenazaba con abocarlo a su cierre. «Lo que hacemos lo hacemos por la gente que emigró d España en los siglos XIX y XX», resumía Antonio Suárez. En 2014 este entusiasta decidió implicar a otros colegas del mundo empresarial con raíces en España, la mayor parte de ellos en Asturias, con el objetivo de salvar el Archivo. Aquellos encuentros, «se cocieron» a lo largo de varias comidas en la embajada de España en México. Tres años después la situación del Museo de la Emigración es radicalmente opuesta. Su situación económica está totalmente saneada gracias a la aportación de estos mecenas e, incluso, ha comenzado a generar nuevos ingresos propios a través de la elaboración de unos extensos y cuidados estudios genealógicos que se realizan por encargo.

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Para agradecer la labor de estos benefactores ayer tuvo lugar un acto de homenaje que sirvió también para presentar a nivel formal la Asociación de Amigos del Archivo de Indianos-Museo de la Emigración. El acto se celebró en la carpa de la Quinta de Guadalupe y asistieron cerca de 350 personas entre las que había muchos descendientes de emigrantes que marcharon del Oriente asturiano a países como México, Argentina, Puerto Rico o Cuba, por citar solo algunos de ellos.

«Me imagino a las madres despidiendo a sus hijos en los puertos, a los que no volverían a ver más, y que se marchaban a tierras extrañas para mejorar. No todos lograron regresar triunfadores y ricos, pero muchos sí que dejaron su huella en América. Dejaron una descendencia que tiene gran importancia en el mundo social, empresarial y cultural de Latinoamérica», destacó Antonio Suárez en su intervención.

Este empresario del sector pesquero destacó que el de la emigración es uno de los aspectos «más importante que hizo España y es algo que hay que cuidar», por eso su empeño personal de salvar, en compañía de otros 19 empresarios, la institución que recoge todo este fenómeno social.

El presidente del Principado, Javier Fernández, destacó que en el siglo XXI «la emigración continúa siendo un factor importante del ser de Asturias» y defendió la existencia de una institución como el Archivo de Indianos, cuya creación calificó de un «acierto».

Agradeció el apoyo de los empresarios mexicanos ya que consideró que «sin la generosa contribución de las aportaciones privadas» el Archivo hubiese tenido un futuro más que complicado. De hecho calificó a este grupo de emprendedores de «excelente noticia para la gran historia de la emigración asturiana». En este sentido abogó por «mejorar la colaboración entre la iniciativa probada y la pública, especialmente en los aspectos relacionados con la investigación y la cultura».

El embajador de España en México, Luis Fernández Cid de las Alas Pumariño, recordó las reuniones en la embajada para luchar por el Archivo. «Teníamos claro que queríamos hacer algo importante por el movimiento de la emigración», rememoraba ayer el diplomático, quien destacó la «relación íntima y familiar entre españa y México, que con objetivos como este se vuelve a poner de relevancia».

El presidente de la institución y viceconsejero de Cultura, Vicente Domínguez, destacó que «la asociación aparece en un momento en el que el Archivo se encuentra en un momento complicado, en cambio ahora tiene un futuro prometedor». «Nuestro compromiso está a la altura de la implicación de la Asociación de Amigos», incidió el viceconsejero, quien anunció que el empresario Francisco Rodríguez, miembro de la asociación, pasa a formar parte del Patronato del Archivo, estableciendo un nuevo nexo de unión entre la institución y el colectivo de empresarios que la salvó.

Santiago González Romero, director del Museo de la Emigración, destacó que «Antonio Suárez comprendió en 2014 la magnitud de este proyecto y sus necesidades». «Él y los miembros de la Asociación entendieron la necesidad de involucrarse en un proyecto más largo en el tiempo y que tiene una función ética, pedagógica e histórica. Son empresarios y aportan sus ideas y proyectos», recalcó.

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