Los empresarios riosellanos exigen finalizar la carretera antes de marzo

Zanja abierta en la avenida de Tito Bustillo. /  NEL ACEBAL
Zanja abierta en la avenida de Tito Bustillo. / NEL ACEBAL

Los afectados denuncian un perjuicio económico por las obras en la RS-2 y piden «dos turnos de trabajo para aprovechar las dos mareas»

JUAN GARCÍA RIBADESELLA.

Indignados con los cortes de carretera provocados por las obras a la altura del Picu Ramonón. Así se mostraron ayer una treintena de empresarios de la zona rural de Ribadesella, que se reunieron en La Huertona para manifestar su malestar con la marcha de las obras de saneamiento que allí está ejecutando el Principado. Llevan quince días con la carretera cortada y sus negocios, dicen, ya se resienten. Hasta el límite de que algunos de ellos han iniciado un paro forzoso por falta de clientela. Los afectados son empresarios dedicados a la restauración y a la hostelería, pero también pequeños autónomos de todo tipo, que cuentan con almacenes o talleres en el área empresarial de La Huertona. Todos ellos se sienten «tremendamente perjudicados» por el cierre de la carretera y «ninguneados» con la forma en la que se están ejecutando los trabajos. Por ello, reclaman más agilidad para que la pesadilla finalice cuanto antes.

Las peticiones de este colectivo pasan por dos «turnos de trabajo, para aprovechar las dos mareas», porque de lo contrario temen llegar a Semana Santa con la carretera cortada. Y si esto ocurre, están dispuestos a reclamar por vía judicial los daños y perjuicios ocasionados. Exigen, además, que la carretera no permanezca cerrada al tráfico mas allá del 1 de marzo y que, entre tanto, se señalicen de forma adecuada las carreteras de uso alternativo. En concreto, la de San Miguel de Ucio por la vía de El Carmen y la de Ardines por el área recreativa de La Moría. Esta última tiene restringido el tráfico en una dirección y los empresarios quieren que se permita el doble sentido para los residentes.

El problema de este corte de carretera no es solo empresarial. También están afectados los habitantes de una decena de núcleos rurales entre los que se encuentran Ardines, Cueves, La Huertona, L'Alisal, Noceu, Sardalla, Tezangos o Xuncu, entre otros. Algunos de sus vecinos también acudieron a la reunión para protestar por los kilómetros de más que se ven obligados a recorrer cada día en sus desplazamientos a Ribadesella. Unos recorridos que, en el mejor de los casos, pueden suponer alrededor de diez kilómetros extra en cada viaje.

El colectivo señala que de no estar finalizada en Semana Santa, reclamarán los daños

La cuestión también llega a la esfera política, pues el Partido Popular de Ribadesella ha solicitado una reunión urgente con las tres partes implicadas en el proyecto -Principado, Ayuntamiento y empresa- para que se haga un «protocolo de actuación» que permita regular el tránsito de vehículos por esa carretera. «Lo que queremos es que no se cierre de forma permanente y continua», aseguró la concejala Susana Otero.

El PP demanda soluciones

En el PP entienden que las obras no solo están causando numerosas molestias a los vecinos de la zona, sino que, además, están generando pérdidas económicas «muy grandes» a los establecimientos hosteleros y empresas turísticas asentadas en los pueblos que se comunican a través de ese vial. «Creemos que es posible dar una solución, habilitando un carril de paso alternativo durante los fines de semana y por eso pedimos esa reunión», añadió Otero. La concejala espera que se convoque de «forma inmediata, porque ya son muchos días de cierre».

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