El eterno peregrino que declaró la guerra al plástico

El eterno peregrino que declaró la guerra al plástico
Martin Hutchinson llega a Llanes a bordo de su peculiar bicicleta y junto a 'Starsky', a quien adoptó hace un año en el Algarve. / ACEBAL

El exbombero británico Martin Hutchinson lleva doce años recorriendo el mundo para promover el reciclaje

Lucía Ramos
LUCÍA RAMOS

Considera que el plástico es «uno de los principales peligros a los que se enfrenta nuestro planeta» y ya lleva recorrido medio mundo propagando la importancia de reciclar y conservar la naturaleza. Hace ya doce años que el británico Martin Hutchinson dejó su trabajo como bombero para embarcarse en una aventura que se ha convertido su razón de vida. «Comencé en septiembre de 2006 en Cancún y todavía pienso continuar, por lo menos, otros doce años más», señalaba ayer a EL COMERCIO.

Lo hacía durante una visita al parque de Bomberos de Llanes y tras pasar por localidades como Avilés y Gijón, donde compartió su filosofía ecologista con decenas de escolares a quienes dejó maravillados con sus anécdotas. En materia de conciencia medioambiental, Hutchinson lo tiene claro: «España suspende». Por ello insiste en la importancia de cambiar de mentalidad, algo que puede comenzar en las aulas. «Los niños son el futuro, debemos enseñarles a cuidar el maravilloso plantea que tenemos», manifestó.

Precisamente con la intención de cambiar el mundo se dedicó toda una década a recorrer Latinoamérica, a pie, dando charlas, realizando acciones de limpieza y colaborando con diversas entidades de 21 países diferentes. «Recorrí 34.000 kilómetros y gasté 38 pares de botas, y eso que aprendí a cambiarles yo mismo la suela. Uso neumáticos, pues son mucho más resistentes», explicó.

El 8 de mayo de 2016 regresó a su Inglaterra natal, donde permaneció veinte días. «Compré la bicicleta y me lancé de nuevo a la carretera». Esta vez se quedó en Europa y, desde entonces, ya lleva 10.500 kilómetros a sus espaldas por tierras británicas, galesas, francesas, españolas y portuguesas. Precisamente en este último país, en el Algarve, se encontró con su alma gemela, su eterno apoyo. «Encontré a 'Starsky' en una situación pésima, escuálido y desnutrido, y no dudé en adoptarlo. Fue lo mejor que hice, pues es un compañero increíble», aseveraba mientras rascaba el lomo del susodicho.

«Es un negocio»

Durante su paso por la comarca, al exbombero le ha dado tiempo para sorprenderse con la estampa que ofrece la playa de Santa Marina, en Ribadesella. «Fue, con diferencia, la más sucia que encontré en todo Asturias», comentaba ayer, mientras mostraba en un vídeo cómo en apenas media hora llenó un paraguas con botellas, bolsas y otros residuos plásticos que se encontró desperdigados por el arenal. «La basura natural no importa, pero el plástico es muy peligroso, destruye nuestros mares, nuestros bosques, mata a nuestros animales», lamentó.

Este material derivado del petróleo, aseveró, «no es necesario para vivir, es un negocio». Por ello, aboga por «dejar de producirlo. Con lo que tenemos ahora mismo es más que suficiente. Si lo reciclamos podemos hacer de todo, desde bancos a carreteras, como ya hacen en India», apuntó.

Ahora, su intención es continuar su viaje por la cornisa Cantábrica para pasar a Francia, recorrer el norte de Europa y, más adelante, dirigir sus pasos a Rusia y Asia.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos