«Hay que evitar que se pierda la torre de Noriega», insisten los vecinos

Estado que presentan los pisos superiores de la torre ribadedense./
Estado que presentan los pisos superiores de la torre ribadedense.

Los residentes en la localidad ribadedense instan a reparar el edificio entero, pues es «un emblema del pueblo» que «atrae a mucha gente»

LUCÍA RAMOS COLOMBRES.

Erguida, impasible, recortada contra el cielo, la torre de Noriega ha acompañado a numerosas generaciones de ribadedenses a lo largo de sus vidas, como si les vigilase. Los más veteranos aún recuerdan perfectamente cómo hace décadas todavía servía de hogar a los descendientes del indiano Lorenzo Noriega Escalante, a cuyo nombre aparece inscrita la construcción en la última anotación que figura en el registro, fechada en 1887. No olvidan tampoco las imponentes vistas de las que disfrutaban quienes ascendían hasta su último piso, algo impensable hoy día debido al deficiente estado de conservación que presenta. Precisamente por el valor cultural y sentimental que la antigua torre tiene, los vecinos de Noriega defienden, todos a una, la importancia de que «de una vez por todas» se ponga en marcha su rehabilitación.

«Según está de deteriorada, cualquier día se nos cae, y eso sería terrible. No podemos dejar que se pierda la torre, pues forma parte de nuestra historia y nuestra cultura», manifestaba Rafael García, quien reside a unas decenas de metros del inmueble. El ribadedense se mostró encantado con la idea hecha pública hace dos días por el alcalde, el socialista Jesús Bordás, de reparar en parte la construcción e incluirla en la futura Ruta de las Tradiciones. «La torre es un emblema de Noriega, es estupendo que se le dé publicidad», aseveró García.

También Lilia Barrientos consideró que la noticia de la futura reparación del inmueble es «muy buena para la localidad. Es un monumento muy bonito y si lo adecentan seguramente atraiga más turismo, algo que incluso podría suponer la aparición de nuevos negocios. Este tipo de cosas siempre son positivas para los vecinos, pues si nos quitan la cultura de nuestros pueblos, ¿qué nos queda?», se preguntó.

De la misma opinión eran Nieves Collado y Elena González, vecinas de la zona y pertenecientes a la Asociación de Mujeres de Noriega, entidad que desde el primer momento manifestó su apoyo al proyecto promovido desde el Consistorio. De hecho, serán ellas las encargadas de organizar algunas de las actividades que se pretenden llevar a cabo en la localidad ribadedense para atraer visitantes. «Actualmente presenta un estado lamentable y, aún así, prácticamente todos los días viene gente a verla, así que si la arreglan el beneficio que puede traer al pueblo sería importante, empezando por los puestos de trabajo que pueden crear los propios trabajos de reparación», manifestaron. Confiaron en que los 50.000 euros que pretende invertir el Ayuntamiento sean solo el principio de mayores inyecciones de dinero destinadas a rehabilitar el inmueble por completo.

Algo que defendió a capa y espada Alfonso Labra, vecino desde hace más de sesenta años de la torre. «Yo hasta que no vea que empiezan las obras no me creo ya nada de lo que digan, pues llevan años con la canción de que van a arreglarla y al final, nada», aseveró. Hizo hincapié en el largo tiempo que lleva abandonado el inmueble e indicó que «el mal estado que presenta no es cosa de hace un año o dos, sino que ya se podía entrever hace veinte». En su opinión, «50.000 euros no van a dar para mucho, y lo que la torre necesita es una rehabilitación en serio». Para ello, considera que «lo mejor sería retirar las ruinas de la casa, que no es ni de lejos tan antigua como la torre, y dejar limpias ésta y la capilla. Lo demás sería tirar el dinero», agregó.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos