La feria de los 1.600 kilos de queso

En primer término, el jurado cata los quesos concursantes y, al fondo, actuación del Corri Corri infantil de Arenas.
En primer término, el jurado cata los quesos concursantes y, al fondo, actuación del Corri Corri infantil de Arenas. / FOTOS: NEL ACEBAL

Durante el concurso también se reconoció a la Xana del Naranjo de Bulnes, Alba Testón, y a la Pastora Mayor, Esther MartínezEl Cabrales reserva se vendía en el certamen a 35 euros el kilo y el normal, a 20

LUCÍA RAMOS ARENAS.

Un auténtico paraíso para los amantes del queso. Es en lo que se convirtió ayer la localidad cabraliega de Arenas, con más de 1.600 kilos de Cabrales en venta, repartidos en dieciocho puestos, uno por participante en el XLVII Certamen del Queso Cabrales, y a un precio que oscilaba entre los veinte y los treinta y cinco euros el kilo, en función de si se trataba de queso normal o reserva. Además, hasta el corazón de los Picos de Europa llegaron también cientos de kilos de este producto lácteo procedentes de diferentes lugares de dentro y fuera del país.

Así, en la carpa destinada a los participantes en la recién creada Ruta Europea del Queso, los asistentes al certamen tuvieron la oportunidad de degustar y llevarse a casa piezas con Denominación de Origen Protegida procedentes del País Vasco, Andalucía, Extremadura, Cataluña y Portugal. Desde el Vall de Camprodon, en el municipio gerundense de Ripoll, llegaba Isaac Grau con un novedoso producto: queso elaborado con leche de yegua y vaca a un precio de 26 euros el kilo. «La leche de yegua le da un toque dulce que está teniendo mucho éxito entre los consumidores», explicaba el catalán, e indicaba que en su estand también se podía adquirir «el reconocido como mejor queso catalán de leche de cruda de oveja madurado durante más de sesenta días» por 32 euros el kilo.

A pocos metros, Sonia Marroyo ofrecía ejemplares de la quesería Joaquim Duarte Alves, elaborados en la parroquia portuguesa de Soalheira, ubicada en Fundão. «Uno de los más famosos que tenemos es el Queijo Amarelo de Beira Baixa, elaborado con un 75% de leche de oveja y un 25% de cabra, elegido durante cinco años como el mejor de todo Portugal», indicó. El sabor tan característico de este producto, agregó, se lo da la maduración en secaderos naturales, a temperatura ambiente, abiertos a la sierra de la Garduña.

Había también otras conocidas DOP, como la Torta del Casar traída desde Cáceres por Eladio Villegas. «La elaboramos de forma artesanal con leche cruda de oveja merina, entrefina y lacaune y utilizamos cuajo vegetal, en vez de animal, lo que le da un retrogusto amargo», explicó el quesero, quien ofrecía su manjar a un precio cercano a los veinte euros el kilo. Llamaban la atención también las grandes ruedas de ocho kilos de queso de oveja y cabra curado que vendía por porciones.

No faltaron tampoco reconocidas variedades asturianas como el Gamonéu del Valle, Afuega'l pitu, de Los Beyos y Casín, además del invitado por el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida Queso Cabrales, que este año fue el manchego. Llegado desde Herencia, en Ciudad Real, Fernando Rodríguez presentaba la producción de la Quesería 1605, unos manchegos elaborados con leche cruda de oveja. «Somos de las pocas queserías cien por cien artesanales que todavía aguantamos en la zona», explicaba, y se mostraba emocionado con la invitación. «Me está encantando el ambiente que hay aquí y, por supuesto, el queso», señaló. En su puesto se podían adquirir ejemplares de dos, cuatro y siete meses de maduración, así como de un año, a cinco euros la cuña.

Lujo para el paladar

El toque de color lo pusieron la Banda de Gaitas Picos de Europa DOP Cabrales, el grupo Corri Corri Infantil de Arenas de Cabrales y la Banda de Gaitas de Boto Aragonesas, quienes ofrecieron varios pasacalles y exhibiciones durante el día. También fue recibido con ensordecedores aplausos el pregonero de este año, el montañero leonés Isidoro Rodríguez Cubillas, quien dijo del Cabrales que «es un auténtico lujo para el paladar» e indicó que el placer de degustarlo «se ve ampliado cuando se hace entre las montañas de los Picos de Europa».

Durante la jornada de ayer también fueron reconocidas la Xana del Naranjo de Bulnes, la joven Alba Testón, sobrina de la primera Xana del certamen; y la Pastora Mayor, Esther Martínez, nacida en Bulnes en 1928, pastora desde su niñez y elaboradora de queso Cabrales. Finalmente, el concejal Fernando Nava colocó un ramo de flores en la placa que recuerda a José Caso, Cándido Nava y Eduardo Díaz, estrechamente ligados al concejo y al certamen y fallecidos en el último año.

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