El fuego se cebó con Llanes y Piloña, con 2.115 hectáreas afectadas en 2017

Dos bomberos tratan de sofocar las llamas de uno de los muchos incendios registrados en los montes del concejo de Llanes durante la jornada del 19 de abril de 2017. /  JUAN LLACA
Dos bomberos tratan de sofocar las llamas de uno de los muchos incendios registrados en los montes del concejo de Llanes durante la jornada del 19 de abril de 2017. / JUAN LLACA

Los incendios en la comarca se triplicaron durante el pasado año, mientras que las hectáreas quemadas se multiplicaron por doce

LUCÍA RAMOS LLANES.

El 2017 fue un mal año para el monte asturiano, con un importante incremento tanto en el número de incendios como en el de hectáreas afectadas. Los datos provisionales que maneja el Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA), a los que tuvo acceso EL COMERCIO, confirman algo que todos los asturianos se temían, pero no por esperados son menos impresionantes. Solo en el Oriente asturiano, los fuegos registrados por el organismo autónomo casi se triplicaron, pasando de los 210 contabilizados en 2016 a 565 en 2017. En el conjunto de la región el incremento fue aún mayor, con 1.730 incendios registrados frente a los 640 del periodo anterior.

También la superficie quemada aumentó considerablemente, multiplicándose por doce las 305,9 hectáreas calcinadas en la zona oriental hace dos años. Así, a lo largo del pasado ejercicio las llamas devoraron un total de 3.853,62 hectáreas en los catorce concejos que conforman la comarca. De nuevo, en la región el aumento fue todavía mayor, pasando de 1.683,7 hectáreas calcinadas en 2016 a 27.800 en 2017.

Como sucedió ya en años anteriores, Llanes y Piloña fueron, con diferencia, los municipios más afectados por el fuego. Entre los dos registraron un total de 285 fuegos -151 en el concejo llanisco y los 134 restantes en el piloñés- que se llevaron por delante más de 2.000 hectáreas, concretamente, 2.115,54. También los municipios de Ponga y Cangas de Onís resultaron afectados, el primero con 16 incendios que calcinaron 443,98 hectáreas y el segundo con otras 318,30 hectáreas que fueron pasto de las llamas en 71 focos diferentes.

Por meses, abril fue, de lejos, el peor en la comarca. Entonces el fuego se cebó, sobre todo, con el concejo llanisco, donde en apenas unos días se quemaron 1.145,31 hectáreas. La de finales de abril fue una auténtica oleada de incendios, con localidades como Purón, San Roque, El Mazucu, Vidiago, La Pereda y La Galguera, entre otros, afectadas, lo que hizo que desde cualquier punto de la costa llanisca pudiesen apreciarse intensas columnas de humo.

Dos de las zonas peor paradas fueron la cuesta de Purón, que quedó totalmente calcinada el 19 de abril, y las primeras estribaciones de la sierra del Cuera. En el primero de los incendios las llamas se llevaron por delante más de trescientas hectáreas y los daños no fueron a más porque la carretera que va hacia el pueblo actuó como cortafuegos. En todo el concejo, el fuego devoró tanto terrenos comunales repletos de árgoma y pinos como fincas particulares de eucaliptos. El fuerte viento del nordeste, la elevada temperatura y la ausencia de lluvias contribuyeron entonces a la rápida propagación de las llamas.

También el pasado mes de marzo registró una intensa actividad en este sentido, con 137 fuegos declarados a lo largo y ancho de la comarca. Entonces fueron 934,67 las hectáreas carbonizadas. Los concejos de Caravia y Colunga, por su parte, fueron los menos afectados, con tres y diez incendios, respectivamente.

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