El fútbol y el cascayu hermanan a los escolares de Ribadesella y Sanguinet

Los niños galos y riosellanos juegan un partido de fútbol. /  LLACA
Los niños galos y riosellanos juegan un partido de fútbol. / LLACA

JUAN GARCÍA RIBADESELLA.

Cerca de dos centenares de escolares riosellanos, a los que se unieron cangueses y llaniscos, celebraron ayer el hermanamiento de la villa marinera con Sanguinet mediante una jornada de juegos tradicionales. Durante las gymkanas matinales grupos mixtos de alumnos franceses y asturianos jugaron a la rana, el cascayu, carreras de sacos y tiro de cuerda. También se unieron a la celebración la veintena de profesores de las cuatro comunidades que protagonizaron alguna «simpática competición». Por la tarde, el pabellón deportivo de La Atalaya albergó un partido de fútbol entre el equipo alevín del Ribadesella C. F. y los niños de Sanguinet. La jornada se cerró con bailes tradicionales franceses y se despidió con la interpretación del himno francés, 'La Marsellesa', y el 'Asturias Patria Querida'. La alcaldesa de Ribadesella, Charo Fernández, espera que este hermanamiento se mantenga en el futuro por parte de las dos corporaciones. «En el caso de Sanguinet aún les quedan dos años de legislatura, ya que allí duran seis años, así que espero que quienes nos sucedan a nosotros en el cargo aquí en Ribadesella sigan apostando por esta unión entre dos pueblos que yo creo que traen beneficios a ambos», afirmó Fernández. El hermanamiento concluye hoy con una merienda de despedida en la Casa de Cultura.

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