La gabarra de Ribadesella, «un estorbo» para la pesca de la angula

La gabarra 'Punta Galea', amarrada en el puerto riosellano. /  JUAN LLACA
La gabarra 'Punta Galea', amarrada en el puerto riosellano. / JUAN LLACA

La embarcación finalizó su cometido de recalzado del muelle en diciembre, pero sigue amarrada a puerto y hace que se pierdan «dos o tres buenos puestos», según los profesionales

JUAN GARCÍA RIBADESELLA.

El 19 de septiembre pasado llegaba a Ribadesella para asumir los trabajos de recalzado del tramo central del muelle pesquero de la villa, pero una vez concluida la actuación, en el mes de diciembre pasado, la gabarra 'Punta Galea' continúa amarrada a puerto. La enorme barcaza bilbaína se ha convertido en un atractivo más para los turistas -son muchos los que se fotografían frente a ella-, pero en «un obstáculo y un estorbo» para los profesionales de la pesca de la angula.

La campaña ha superado el meridiano de la costera y cada vez son más los pescadores de Ribadesella que, cada noche, recorren con sus cedazos el muro del puerto en busca del preciado manjar gastronómico. Sin embargo, cuando llegan a la altura de la gabarra se ven obligados a parar y retroceder. «Con su presencia en ese lugar estamos perdiendo de dos a tres buenos puestos de pesca», aseguran los profesionales.

Piden que la cambien de lugar, «que la trasladen a otra parte del muelle», o que la envíen de regreso a su puerto base, a Bilbao, aunque para llevar a cabo esta maniobra mucho debe mejorar el tiempo. Desde que finalizaron los trabajos de recalzado, los días de bonanza marítima se han contado con los dedos de una sola mano. Las condiciones meteorológicas no ayudan y la gabarra se ha convertido en un incordio y una molestia para los anguleros.

La mala mar de las últimas semanas dificultó la retirada de la 'Punta Galea'

Buenos precios

Entretanto, la temporada de angula sigue adelante con menos alegría de la esperada, pero sin descanso. La 'oscurada' del mes de enero está fallando en volumen de capturas, aunque los precios continúan boyantes, muy por encima de los cuatrocientos euros. Desde que empezó el año nuevo la cotización más baja se quedó en 440 euros el kilo y la más alta alcanzó los 480. Sin embargo, en la báscula de la cofradía riosellana nunca se han superado los 25 kilos por jornada, cantidad conseguida ayer y también en la primera subasta de 2018.

En cuanto finalice esta 'oscurada', las capturas volverán a bajar y habrá que esperar a la de febrero, la última de la temporada. La costera concluirá el 28 de febrero, aunque antes habrá que cumplir con los obligados cinco días de descanso, comprendidos entre el 31 de enero y el 5 de febrero. En el mes de enero de 2017 se llegaron a capturar 391 kilogramos de angula, cantidad que parece inalcanzable este año. En febrero se llegó a los 202 kilos, una marca que bien se podría superar.

A día de hoy aún no hay datos oficiales sobre las capturas correspondientes al último mes de diciembre, aunque todo apunta a que han sido inferiores a los 428 kilogramos conseguidos en el mismo mes de la campaña anterior. El mes de noviembre, el primero de la presente temporada, se había cerrado con una caída del 27%, con 320 kilos subastados, 119 menos que en el mismo período del año anterior.

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