Ganaderos de Amieva se encierran en el ayuntamiento tras perder 300 reses

Daños provocados por el lobo en los últimos días a una vaca de una ganadería amievense. / E. C.
Daños provocados por el lobo en los últimos días a una vaca de una ganadería amievense. / E. C.

Los profesionales del concejo, uno de los más afectados este año por el lobo, urgen medidas al Principado por ser «quien creó el problema»

GLORIA POMARADA SAMES.

Más de una treintena de ganaderos de Amieva manifestarán hoy su indignación por la falta de soluciones a los ataques del lobo mediante un «encierro simbólico» en el Ayuntamiento. El acto de protesta llega tras un año en el que los propios ganaderos cifran las pérdidas sufridas en 300 reses. «Pedimos al Principado que tome medidas porque nos están abrasando. Fueron ellos los que crearon el problema», indica el concejal de Ganadería, Alberto Suárez. El encierro, que tendrá lugar a las 12 horas, cuenta con el apoyo de la Corporación local y la asociación Asturias Ganadera. «En esta zona no se ha hecho nada, ni se pagan los daños, es un insulto. La promesa electoral de pagar en quince días quedó en un brindis al sol. Están tardando uno y dos años», afea a la Consejería de Desarrollo Rural Xuan Valladares, portavoz de la entidad ganadera. A pesar de las dificultades para certificar el ataque del lobo -si el animal está comido o presenta huellas de otros animales como el buitre se complican los trámites- Asturias Ganadera insiste en la necesidad de presentar denuncias. «Es la única forma para que los daños figuren en datos», apunta Valladares. Según los propios registros que maneja la entidad «menos del 20% de los daños denunciados se cobran». Ante esta situación, los amievenses han perdido todo atisbo de confianza. «¿Qué vamos a denunciar si viene el buitre y no queda nada? ¿Cómo justificas eso?», se pregunta el concejal. A las piezas comidas por animales carroñeros se suman las reses desaparecidas en los puertos. «En un año normal en el puerto de Amieva desaparecían muy pocos, pero con el lobo pasa cada poco».

Respecto a las batidas de lobos, en este concejo del interior de la comarca oriental se repite la falta de éxito de otras zonas como el Cuera. Desde el Ayuntamiento indican que no les consta que en estas semanas se haya abatido ningún lobo y lamentan que la última de las monterías previstas, hace quince días, no llegase a celebrarse por la incompatibilidad de las fechas fijadas por la consejería. «Nos llamaron para hacerla justo el día en el que teníamos saneamiento en cinco pueblos. Se tuvo que suspender y no volvieron a decirnos nada», lamenta el edil de Ganadería. El concejo de Amieva, recuerda, es una de las zonas más afectadas, con ataques que se repiten «cada dos o tres días, en una semana un vecino perdió 40 cabras en La Cabeza». Asturias Ganadera respalda la percepción de los ganaderos locales: la media de daños registrados cada dos o tres días «es muchísimo, es una de las zonas más afectadas de Asturias». La reivindicación que hoy expresará el colectivo a través de la lectura de un manifiesto, a cargo de una ganadera local, pasa por introducir cambios en el protocolo. «Está comprobado que la inmediatez es lo que funciona, el lobo relaciona el castigo si es inmediato. No es matar más o menos, es el cómo y el dónde», explica Valladares.

La demanda del Gobierno amievense se centra también en incrementar las medidas sobre la especie. «No pedimos el exterminio del lobo, solo que se controle en las zonas afectadas. Vienen aquí y nos prometen el oro y el moro y siempre queda en nada», afea el edil a los representantes de la consejería.

Doce lobos contabilizados

El sentimiento que se extiende entre los ganaderos del concejo ante la falta de respuestas del Gobierno regional es el de «indignación». Estos meses de invierno, el ganado se estabula y «se olvida el problema», pero cuando en mayo «salgan de la cuadra otra vez empezamos igual. Cuando las lobas están paridas no se pueden tocar, nos ponemos en septiembre sin hacer nada y la misma cadena todos los años», recuerda el concejal. Ante esta situación, los ganaderos amievenses optan ahora por emprender una vía reivindicativa que, tras esta primera protesta, no descartan continuar. «Nuestra idea es seguir, ya se verá cómo. Estamos hablando de nuestro futuro». Suárez apunta, además, que desde la Consejería de Desarrollo Rural «no van a hacer nada con el plan del lobo, con uno o dos el problema no se soluciona», apunta el edil. Según las cifras que les han trasladado desde el Parque Natural de los Picos de Europa y el Principado, en el municipio existirían «entre 10 y 12 lobos». «Y una pareja tuvo cinco crías, así los problemas van a más», indica Suárez, que apunta que «en Amieva no hay ningún control desde hace siete años».

Temas

Amieva

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos