La gerencia del hospital de Arriondas contratará a dos nuevos médicos de urgencias

Los médicos, durante una de las concentraciones que celebraron ante el hospital para exigir mejoras en sus condiciones. /  J. LLACA
Los médicos, durante una de las concentraciones que celebraron ante el hospital para exigir mejoras en sus condiciones. / J. LLACA

El gerente y los facultativos han logrado llegar a un acuerdo que mejorará las condiciones de los profesionales, tal y como demandaban

L. RAMOS ARRIONDAS.

Los médicos de urgencias del hospital de Arriondas y el Sespa acaban de enterrar el hacha de guerra. Lleva poco más de un mes en el cargo, y el nuevo gerente del área sanitaria VI, el cirujano José Manuel Llera, ya ha conseguido poner fin a uno de los principales problemas a los que se enfrentaba desde su recién estrenada posición. Según anunciaban ayer desde la gerencia del Grande Covián, el conflicto existente desde hace tiempo entre los facultativos de urgencias y el Servicio de Salud del Principado, al que los primeros acusaban de discriminarles respecto a sus colegas de otros hospitales, ha llegado a su fin tras alcanzar ambas partes un acuerdo.

«En relación con el conflicto de los médicos de urgencias en el Hospital del Oriente se ha seguido un proceso de negociación en base a los objetivos de dimensionar adecuadamente la plantilla, fidelizar a los actuales profesionales, mantener el actual modelo de turnos y flexibilizar la programación para el cumplimiento de la jornada anual», indicó el gerente. Como resultado de estas negociaciones, agregó, «se ha llegado a un acuerdo en el que se asume el incremento de dos efectivos a la plantilla, con la consiguiente regulación de los excesos de jornada existentes en la actualidad».

Asimismo, los profesionales sanitarios también se comprometieron, indicaron desde el departamento que dirige José Manuel Llera, a «participar en diversas iniciativas de mejora de la calidad propuestas y desarrolladas por el propio servicio», así como a «realizar una previsión de coberturas». Esto es, explicaron los propios facultativos, que siempre habrá un médico del servicio disponible para poder asumir la guardia en caso de que haya una baja de última hora o cualquier otro contratiempo. Algo que hasta el momento no se podía garantizar, debido a la gran carga de trabajo que padecía la plantilla.

Habrá también una reducción de jornada y se consignarán los festivos especiales

Contentos y agradecidos

Los médicos de urgencias, por su parte, se mostraban ayer «contentos» con el final que ha tenido el conflicto. «Conseguimos una reducción de jornada que nos asimila un poco a los compañeros del HUCA y de Avilés, además de la consignación de los festivos especiales, que tienen una remuneración especial que en nuestro caso no se contemplaba», explicó el portavoz del colectivo, César González, a este diario.

Destacó también la contratación de dos nuevos médicos, tal y como anunció el gerente. «Hasta el momento éramos 18 personas, contando al jefe del servicio, y estábamos siempre muy apurados, sobre todo en periodos vacacionales, cuando la presión asistencial era muy alta. La incorporación de estos dos nuevos compañeros permitirá aliviar la sobrecarga y trabajar de una forma más desahogada», apuntó el facultativo.

Los médicos parragueses contarán, además, con «cerca de 70 horas al año para actividades asistenciales fuera de la práctica diaria, como son la elaboración de protocolos, reuniones de equipo y revisión de casos, por ejemplo. Todo esto nos permitirá mejorar la calidad del servicio prestado», aseveró González. El portavoz del colectivo se mostró, asimismo, «agradecido por el apoyo recibido por parte tanto de las organizaciones civiles como de los diferentes partidos políticos que se unieron a nuestra demanda y a la buena disposición del gerente».

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