La Guardia Civil obligada a intervenir en Borizu por los insultos de un bañista a los socorristas

Los agentes con el hombre que insultó a los socorristas.
Los agentes con el hombre que insultó a los socorristas. / P. LORENZANA

«Se percibe crispación y mala educación en una parte de los usuarios que, además, no atienden las indicaciones», indica el concejal de Playas llanisco

TERRY BASTERRA LLANES.

La Guardia Civil tuvo que acudir en la tarde de ayer a la playa de Borizu para ordenar que saliese del agua un usuario que estaba insultando e increpando a los socorristas y desatendiendo sus indicaciones. El hombre estaba bañándose en la parte oeste del arenal en una zona donde los efectivos del Servicio de Salvamento habían colocado una señalización vertical indicando la prohibición del baño en ese lugar debido a la existencia de una corriente de retorno. En el resto de la playa ondeaba la bandera amarilla que indica baño con precaución.

Los socorristas se acercaron a la orilla a recordar a este usuario y a otras personas que estaban en esa zona que se estaba bañándose en un lugar en el que no estaba permitido y que corrían riesgo al hacerlo. Esta persona se negó a salir del agua, insultó e increpó a los socorrista y, según aseguró a este diario un testigo que se encontraba en ese momento en la playa, incluso dedico a los socorristas «una peineta». Ante esta situación los efectivos del Servicio de Salvamento en Playas de Llanes, gestionado por la Cruz Roja, decidieron dar aviso a la Guardia Civil. Al filo de las 15.30 horas dos agentes se personaron en el arenal e identificaron al hombre que había insultado, increpado y desoído las indicaciones de los socorristas. Finalmente los miembros de Salvamento no quisieron interponer una denuncia por lo que a este hombre no se le sancionará económicamente por lo ocurrido, según apuntó ayer una fuente oficial de la Guardia Civil, pese a que se bañó en una zona donde no estaba autorizada esta actividad.

El concejal de Playas llanisco, Javier Ardines, lamentaba ayer este tipo de episodios en los arenales del concejo, ya que el de ayer no es el primero similar que ocurre este verano. «Se percibe crispación y mala educación en una parte de los usuarios, que además no atienden las indicaciones de los socorristas», señalaba. Algo que también sucede en los entornos de las playas, donde muchos conductores optar por aparcar en lugares donde no está permitido hacerlo. «Ayer mismo en Cuevas del Mar arrancaron la señalización que regula el tráfico, lo que generó problemas circulatorios», lamentaba.

Ardines explicaba también que el concejo carece en la actualidad de una ordenanza específica de playas, pero que el Ayuntamiento confía en aprobarla en los próximos meses. De hecho tiene ya listo un borrador de la misma. Esta ordenanza regulará los usos y actividades permitidos en los arenales, así como las sanciones previstas para aquellos que incumplan aspectos como respetar las prohibiciones para el baño en las playas y zonas con bandera roja.

Tres rescates el domingo

Aunque la jornada de ayer fue relativamente tranquila para el Servicio de Salvamento en Playas de Llanes, la del domingo fue diametralmente opuesta, con cuatro intervenciones y tres rescates. Dos de ellos tuvieron lugar en la playa de Andrín, donde los socorristas tuvieron que echarse al agua para sacar a unos bañistas que no podían salir por sus propios medios.

Otro rescate más tuvo lugar en el castro existente entre las playas de San Martín y Poo. Allí un joven quedó aislado después de que una piedra le cayese en una de sus manos, provocándole lesiones graves en un dedo. Acudieron a rescatarle un socorrista de Poo en kayak y una de las lanchas del servicio.

La última intervención del domingo fue la evacuación de una chica italiana de la playa de Torimbia. Se sintió indispuesta y con vómitos y no era capaz de realizar por sí misma el camino de vuelta desde este arenal y que está cerrado a los coches particulares. Una ambulancia acudió en su busca y la trasladó al centro de salud de Posada.

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