Una hoguera de 40 metros da inicio a la Blanca en Nueva

Los mozos trasladan la enorme hoguera por las calles de Nueva. / N. A.
Los mozos trasladan la enorme hoguera por las calles de Nueva. / N. A.

G. FERNÁNDEZ LLANES.

La localidad llanisca de Nueva iniciaba en la tarde de ayer los festejos en honor a la Virgen de la Blanca con la plantación de la hoguera, un eucalipto de 40 metros y 2.000 kilos de peso, talado a la vera de la carretera que conduce a la playa de Cuevas del Mar. Por la tarde, más de un centenar de niñas y mozas ataviadas de llanisca acompañaron a la comitiva, de la que también formaban parte tres carrozas y la banda de gaitas Villa de Xixón.

A primeras horas de la mañana, un elevado número de romeros a las órdenes de Raúl Alonso, Germán Gutiérrez, Moisés Fernández y Ferino Molleda, abandonaban el pueblo para cortar el eucalipto. Y, superadas las seis de la tarde, en torno a 80 mozos se echaban el descomunal árbol al hombro en el puente sobre el río Ereba. Realizaban una parada en la plaza de Laverde Ruiz donde el grupo folclórico del bando, dirigido por Covadonga Dopico y Gonzalo Otero, ofrecían emblemáticos bailes como el Xiringüelín, el Fandango, el Quirosanu, el Xiringüelu de Naves y el Pericote.

Tras el reparador descanso para los esforzados plantadores, la hoguera regresaba a hombros de los mozos, que para llegar hasta la plaza del Hospital se enfrentaban a dificultades suplementarias con el fin de superar las sinuosas y estrechas callejuelas que conducían al hoyo donde la cima del eucalipto, adornada con las banderas de España y Asturias, terminaba mirando al cielo. De dirigir las operaciones se encargaron Félix Avín Jorge Raúl Alonso y Moisés Fernández. A partir de ese momento se repartieron más de 400 bollos y otras tantas botellas de vino entre los socios y simpatizantes de la fiesta.

Tres saetas

A primeras horas de la noche se celebró la procesión nocturna con el fin de trasladar la imagen de la Virgen de la Blanca desde su capilla hasta la iglesia parroquial. Al llegar la comitiva a la plaza de Laverde Ruiz, la joven llanisca Celia Noriega Fernández cantaba tres saetas al paso de la andas. La jornada festiva, víspera del día grande que se celebra hoy, se daba por concluida con la suelta de una vistosa colección de fuegos artificiales.

Fotos

Vídeos