Infiesto despidió un San Fermín que ya es piloñés

Uno de los 'astados' corre rodeado de niños por Infiesto. / E. C.
Uno de los 'astados' corre rodeado de niños por Infiesto. / E. C.

Los inofensivos astados 'Furacu' y 'Revilla' protagonizaron divertidos encierros en una fiesta con cada vez más adeptos | Tras las carreras, los mozos, vestidos de rojo y blanco, entonaron el 'Pobre de mí' ante el santo y disfrutaron de una entretenida fiesta

ENRIQUE CARBALLEIRA INFIESTO.

Los sanfermineros piloñeses despidieron este viernes la cita paralela que se organiza en la capital del concejo desde hace cinco años. Lo hicieron con pena, cantando el 'Pobre de mí', pero también con la alegría de saber que esta celebración se está asentando y copa ya la atención de un número de personas suficiente para asegurarse un hueco en el calendario festivo local.

En el último encierro de la serie del presente año, la calle El Quesu se encontraba abarrotada de público. Muchos niños y mayores se agolparon en la zona para disfrutar de este último día y para compartir con mucho humor unas horas de diversión que se prolongaron hasta la madrugada.

Al filo de las nueve de la tarde, los impulsores de la cita, miembros de la peña Luisa Inés, perfectamente ataviados con el uniforme de San Fermín, comenzaban los cánticos ante la figura del santo. Como es habitual, un importante número de niños tomaban parte en esta ceremonia, puesto que ellos son unos de los principales beneficiados de la puesta en marcha del evento. Corren, ríen y disfrutan a lo largo de la calle y de la plaza Mayor, armados con su periódico enrollado.

Tras los cánticos, llegó el encierro. Las figuras de los dos toros bravos, aunque nada peligrosos, recorrieron la calle entre risas. La gente disfrutaba y daba rienda suelta a la alegría, dejando de lado las críticas que en algunos foros se vierten por la importación de estos festejos a Piloña.

Este último día también constituía una buena oportunidad de disfrutar de los Huevos del Santu, el plato gastronómico que se ha instaurado en la capital piloñesa y que resulta perfecto para reponer fuerzas: patatas, huevos y bacon. La decoración en la calle también ayuda en la creación de ambiente. No falta detalle, desde los carteles indicando la situación de los toriles y la enfermería, hasta otros que informan de diferentes aspectos de la celebración, siempre cargados de humor.

Destacaba este viernes la crónica de uno de los pasados encierros, en la que se relatan los trágicos resultados de la carrera. «El encierro de hoy será recordado como el más accidentado del año», indica, añadiendo que «nada más salir, Furacu, fue directamente a por Cuco, causándole una herida de 23 centímetros en el costado». En la crónica no se libran ni las autoridades municipales. «No respetaron ni a la autoridad, y en la zona del Ayuntamiento dieron alcance al señor alcalde, que se plantea la suspensión», añade.

Tras el encierro, llegó el 'Pobre de mí', seguido por una gran traca y hasta fuegos artificiales. La cita del San Fermín piloñés, nacido de una forma bastante casual e improvisada, ha ido cogiendo fuerza y se asienta en Infiesto. En las últimas ediciones ya no son solo los vecinos de Piloña los que se suman al evento, sino que se ven muchas caras de visitantes que pasan unos días de descanso en la zona y no se quieren perder las carreras, canciones, las risas y el disfrute de niños y mayores.

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