«La injusticia que padecemos pone en riesgo la calidad asistencial»

César González lee el manifiesto elaborado por los médicos de urgencias del hospital de Arriondas, durante la concentración. /  JUAN LLACA
César González lee el manifiesto elaborado por los médicos de urgencias del hospital de Arriondas, durante la concentración. / JUAN LLACA

Una treintena de médicos se concentraron ante el hospital de Arriondas para reclamar una mejora en las condiciones de los facultativos de urgencias

LUCÍA RAMOS ARRIONDAS.

Bajo un cortante frío y entre granizadas intermitentes, cerca de una treintena de médicos se concentraron ayer a las puertas del Hospital del Oriente de Asturias para reclamar que las condiciones en que trabajan los facultativos del servicio de urgencias se equiparen con las de sus colegas de otros centros hospitalarios de la región. Una situación que no solo perjudica a los profesionales, recordaron, sino que puede repercutir en la atención que reciben los pacientes que a diario se desplazan hasta el hospital parragés. «De mantenerse la injusticia que llevamos años sufriendo, puede poner en riesgo, desde nuestro punto de vista, la calidad asistencial prestada en las urgencias de nuestro centro», advirtieron los afectados.

Los médicos de urgencias recordaron cómo la forma en que se organiza su trabajo no está regulada por el marco legal establecido, que solo contempla el modelo tradicional -jornada ordinaria de mañanas y guardias-, al tratarse de turnos de doce horas similares a los que sigue el personal médico del Servicio de Atención Médica de Urgencias (SAMU). Por este motivo, las condiciones laborales se han negociado históricamente de manera individualizada con cada gerencia, lo que lleva situaciones dispares. «En nuestro caso, son peores que las del resto de compañeros de la misma categoría», aseveraron.

Indicaron que, «tras varios años de intentos infructuosos de regular dicha situación con los distintos equipos directivos para zanjar la cuestión con un acuerdo escrito claro, estable y equitativo, es hora de que se encuentre una solución por parte de la administración». No es justo, insistieron, «que empleados públicos con el mismo nivel de cualificación profesional, realizando el mismo trabajo y para la misma empresa, no tengan condiciones laborales y retributivas iguales».

La injusticia, recalcaron, se extiende a los vecinos del Oriente, ya que «el servicio está sufriendo la salida de excelentes profesionales con una aquilatada experiencia para los que no se está encontrando recambio. Además, con el nuevo sistema de bolsas de empleo para eventuales e interinos, la marcha en un futuro próximo de otros compañeros acrecentará más el problema, ya que están recibiendo ofertas de otros centros con mejores condiciones laborales al estar bien posicionados en dicha bolsa por méritos propios», aseveraron.

Por todo ello, los profesionales concentrados ante el hospital de Arriondas reclamaron al consejero de Sanidad, Francisco del Busto, «que acabe con esta doble injusticia». Exigieron, asimismo, que se les dote de «un marco jurídico al que atenerse para no depender de la arbitrariedad del gerente de turno».

También ayer por la mañana tenía lugar un encuentro entre el jefe del servicio, Francisco Lozano, y representantes del Sespa para abordar este mismo asunto. Una reunión en la que desde Sanidad mostraron «buena disposición para arreglar el conflicto, aunque no realizaron ninguna propuesta. Será el nuevo gerente quien lleve la negociación», explicaron los facultativos, quienes pretenden reunirse mañana mismo con él.

«Les quitan méritos»

A la concentración de los médicos también acudieron ayer portavoces de diferentes formaciones políticas como Podemos, Ciudadanos y el PP, para mostrar su apoyo a los trabajadores. El diputado de la formación morada Andrés F. Vilanova apremió al consejero para que «se siente a negociar» con los facultativos de cara a fidelizar la presencia de los mismos en el hospital y así «garantizar un servicio que es esencial».

Los populares, por su parte, acusaron al Principado de «maltratar» a los médicos y advirtieron que, sin ellos, el centro parragués es «una estructura vacía». Criticaron, asimismo, que los cirujanos del Grande Covián «están siendo segregados» en la baremación de la última oferta pública de empleo lanzada por Sanidad. «Les están quitando méritos, pues no se considera igual el haber trabajado en el hospital de Arriondas que en otros de la región, pese a que ya en 2008 el centro estaba adscrito al Sespa», recordó el diputado Carlos Suárez.

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