Interceptan a un nuevo kamikaze en la A-8 a su paso por Llanes

Los agentes realizan la prueba de alcoholemia al kamikaze. / TPA
Los agentes realizan la prueba de alcoholemia al kamikaze. / TPA

El conductor, un pongueto de 35 años, recorrió 5,4 kilómetros a contramarcha en un cuadriciclo hasta que fue detenido en Villahormes

L. RAMOS LLANES.

Nuevo susto en la autovía del Cantábrico a su paso por el concejo de Llanes. Cuando parecía que la historia de Ciro M., el septuagenario italiano que fue 'cazado' dos veces en una semana circulando a contramarcha por la A-8, iba quedando en el olvido, ayer por la tarde era interceptado otro kamikaze en la misma vía, a la altura de la localidad llanisca de Villahormes.

Fue a las 15.40 horas cuando, casi de forma simultánea, dos automovilistas que se encontraron de frente con el cuadriciclo en las proximidades de Pría dieron aviso a la Guardia Civil. Apenas dos minutos después, una patrulla de Tráfico con base en Ribadesella lograba detener al conductor, que circulaba en sentido Cantabria por los carriles que se dirigen a Oviedo, en el punto kilométrico 306,600. Se trataba de V. M. T. R., de 35 años y vecino del concejo de Ponga, y había recorrido 5,4 kilómetros a contramarcha.

Tras realizarle una prueba de alcoholemia que arrojó un resultado negativo, el joven fue trasladado hasta el cuartel de la Guardia Civil de Ribadesella, donde se le tomó declaración en calidad de investigado por un delito contra la seguridad vial. La principal hipótesis es que se incorporó a la autovía del Cantábrico en sentido contrario debido a un despiste.

Es el tercer suceso de este tipo que se registra en la A-8 a su paso por el concejo llanisco en lo que va de año. En las dos ocasiones anteriores fue el mismo conductor quien, en el lapso de una semana, circuló a contramarcha por la misma zona. Ciro M. fue interceptado por primera vez el 7 de febrero, tras recorrer doce kilómetros entre Pría y Balmori por los carriles que no le correspondían. Solo siete días después volvía a ser detenido por la misma razón. Según adelantó este diario, el hombre, quien vive desde principios de año en una residencia riosellana, pretendía ir a visitar a su mujer, quien se encuentra en otra residencia ubicada en Posada de Llanes.

El hombre aceptó una condena de 16 meses de cárcel y 32 de privación del permiso de conducir y su vehículo fue decomisado por un periodo de cuatro años.

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